Un año después del atentado que dejó tres muertos y más de 260 heridos, el himno estadounidense sonó fuerte para festejar la primera victoria de un local en tres décadas en el Maratón de Boston.
El triunfo ayer de Meb Keflizighi en la prueba masculina fue el primero de Estados Unidos desde que Lisa Larsen-Weidenbach se adjudicase la carrera de mujeres en 1985. Ningún estadounidense ganaba la rama masculina desde que Greg Meyer lo hizo en 1983.
El recuerdo del atentado estuvo presente ayer, al punto de que Keflezighi tenía escritos los nombres de las tres víctimas fatales en su pechera.
Keflezighi, nacido en Eritrea y quien vive en Estados Unidos desde los 12 años, ganó también una vez el Maratón de Nueva York y tiene una medalla olímpica de plata, de 2004.
“Al final, pensaba ‘la fuerza de Boston, la fuerza de Boston’”, expresó el corredor, quien dentro de dos semanas cumplirá 39 años, al aludir al lema que acuñó la ciudad tras el atentado. “Pensaba que tenía que dar todo de mí”.
Keflezighi completó el recorrido en 2:08:37 y superó por 11 segundos al keniano Wilson Chebet.
El estadounidense atacó temprano y sacó amplias ventajas. Hacia el final cedió bastante terreno y Chebet se le acercó en los tres últimos kilómetros.
Cuando se dio cuenta de que ya no podía ser alcanzado, no obstante, Keflezighi se levantó los anteojos de sol, se golpeó el pecho e hizo el signo de la cruz. Después de cruzar la meta lloró y se envolvió en una bandera de Estados Unidos.
“Me siento bendecido de ser estadounidense. Dios bendiga a América (Estados Unidos) y a Boston por este día especial”, manifestó.