Ganar el Abierto de Estados Unidos, o cualquier otro major, está en la agenda de todo golfista con grandes ambiciones.
La conquista de uno de los cuatro grandes siempre es un incentivo en la carrera de los jugadores. En algunos casos sirve para consagrarlos como los mejores o para demostrarle al mundo que tienen las cualidades necesarias para ingresar a la élite de este deporte.

Por ello, en el próximo Abierto de Estados Unidos, muchos jugadores llegarán al Oakmont Country Club con tareas pendientes.
La prestigiosa cita del golf mundial se jugará del 16 al 19 de junio y en la misma verán acción los mejores. Aquí un repaso de las tareas que tienen algunos de los profesionales.

Jordan Spieth. Si bien el estadounidense es el campeón defensor su misión es dejar atrás el increíble colapso que sufrió en la ronda final del Masters.
En Augusta, Spieth casi tenía su segunda chaqueta verde puesta cuando un cuádruple bogey en el hoyo 12 lo dejó sin el campeonato.

Ahora el jugador de 22 años debe dejar claro que ese fantasma es cosa del pasado y que tiene todo el nivel para ganar dos U.S. Open seguidos.
Dustin Johnson. A sus 31 años, los torneos grandes se le resisten al norteamericano. Una y otra vez ha estado cerca de ganar un major, no obstante, al final siempre es otro el que termina destapando la botella de champán.

El año pasado, Johnson tuvo más oportunidades que nunca de llevarse el triunfo, sin embargo, le tembló el pulso.
En el último hoyo falló dos putts para la gloria. Necesitaba solo uno para ganar el torneo, dos para empatarlo. No consiguió ninguno y al final no le quedó de otra que felicitar, al borde del llanto, a Spieth.
Rory McIlroy. El norirlandés fue en su momento la sensación del golf, pero la última vez que ganó un major fue hace dos años.
En su vitrina ya tiene un Abierto de Estados Unidos, llevarse otro no le vendría mal, luego de su reciente victoria en el Tour Europeo. McIlroy siempre llega como favorito y en los próximos días tratará de recuperar el protagonismo perdido en los últimos meses.
Phil Mickelson. Si hay alguien que merece ganar más que nadie el U.S. Open es precisamente Lefty.
Si a McIlroy le falta el Masters, a Phil su palmarés le reclama a gritos por el Abierto de Estados Unidos, el único grande que el veterano no ha podido ganar.
Lo más triste para Mickelson es que una y otra vez lo ha tenido muy cerca, en seis oportunidades, para ser más exactos (1999, 2002, 2004, 2006, 2009 y 2013).
Este año podría ser el de la suerte, un triunfo que todo el universo del golf sueña que llegue.