Panamá y Honduras ya han empezado a jugar el partido fuera de la cancha. La guerra sicológica se ha puesto en marcha. La inició días atrás el catracho David Suazo, al decir que el próximo 8 de junio a la Roja le espera un infierno en tierra hondureña.
Pero, a diferencia de otras ocasiones, Panamá no ha puesto solo la otra mejilla. Ahora ha contragolpeado y muy en serio. Primero fue Luis Henríquez: “Cuidado se les voltea”. Luego Jaime Penedo y Julio Dely Valdés: “El partido se juega en la cancha”.
Los miembros de la selección han ripostado con clase, sin desbocarse, pero tampoco ignorando los ataques. Esta es la actitud que se necesita previo a un duelo tan difícil, una actitud que contagia y llena de seguridad. Como dije, la guerra (futbolística) ya empezó. No podemos dar ningún paso en falso.