La frase
- Tenemos una alegría inmensa, tardamos mucho en conseguir la décima. Dejamos todo en el campo para dar una alegría a la afición. Estoy muy contento.
- Marcelo Vieira
- Jugador del Real Madrid
La batalla madrileña por la Liga de Campeones fue blanca.
Real Madrid conquistó ayer su ansiada décima corona de Europa al vencer 4-1 al Atlético de Madrid, en una dramática final que empató a un suspiro del silbatazo final y ganó con tres goles en los 10 últimos minutos del segundo tiempo suplementario.

Sergio Ramos igualó por el Madrid con un cabezazo en los descuentos y Gareth Bale marcó el gol del triunfo a los 110 ante un Atlético que estuvo a medio paso de levantar su primer trofeo de la Copa de Europa. Marcelo y Cristiano Ronaldo, de penal, sentenciaron en los tres minutos finales.
El Madrid ganó su primera Copa de Europa desde 2002 y su técnico Carlo Ancelotti sumó su tercera Liga de Campeones, igualando la marca de Bob Paisley con el Liverpool. El italiano también fue campeón dos veces como jugador, en todas las ocasiones previas con el Milan.

“Hemos intentado hasta lo último, con toda la energía posible, y al final hemos conseguido el empate”, expresó Ancelotti.
Es un sueño que se realiza, afirmó, la felicidad es muy grande.

Sergio Ramos, en tanto, saldó su cuenta pendiente con la Liga de Campeones.
“Es mi gol más importante”, dijo Ramos, campeón del mundo con la selección española, pero que jamás había levantado la Copa de Europa. “Es increíble la satisfacción que le damos a la afición luchando hasta el final”, afirmó.
“Es inexplicable lo que se siente. Pasa tan rápido que no te enteras. Hemos hecho historia ante un grandísimo rival”, añadió.
Ramos ya fue protagonista en las semifinales contra el Bayern Múnich, en las que anotó dos goles de cabeza en la contundente victoria del Madrid por 4-0.
Uno de sus abrazos más sentidos fue con su capitán y compañero de la selección Iker Casillas, muy afectado por su error en el gol que anotó Diego Godín para el Atlético.
“Nos debíamos ese abrazo desde hace años”, dijo Ramos en relación con la sequía del Madrid, cuya última Liga de Campeones se remontaba a 2002.
Iker Casillas, por su parte, mostró su felicidad tras ganar la Liga de Campeones y afirmó que la décima Copa de Europa del conjunto blanco es tan importante y algo más que la Copa del Mundo.
Esto es más. Es tan importante, es algo más que la Copa del Mundo. Tanto tiempo que no se consigue una final así, la décima, es un número redondo, un número perfecto. Siento un alivio increíble. No se puede explicar. Lo juro por Dios”, explicó.
Bale responde
La noticia dio la vuelta al mundo, tanto por la cifra como por el nombre: Gareth Bale, el extremo galés del Tottenham, era el futbolista más caro del mundo, transferido en septiembre del año pasado del Tottenham al Real Madrid por la cifra casi impensable de 100 millones de dólares.
Ocho meses después, la apuesta de Florentino Pérez pagó dividendos con la anhelada décima corona de Europa para el Real Madrid.
Bale anotó ayer el segundo y decisivo gol del Madrid en los tiempos suplementarios rumbo a una victoria por 4-1 sobre el Atlético de Madrid en la final de la Liga de Campeones. Fue un cierre de temporada soñado para el artillero de 24 años, que tras un periodo de adaptación y algunas lesiones, terminó formando un letal tridente de ataque con Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, bautizado como la “BBC”.
Bale y Ángel Di María fueron los jugadores más peligrosos del Madrid durante todo el encuentro, y el galés tuvo las ocasiones más claras de gol por el club merengue en los primeros 90 minutos, hasta que Ramos igualó el marcador.
Velocidad, potencia y juego aéreo. Los tres elementos que caracterizan a Bale, que le hicieron brillar en la Liga Premier y por los que el Madrid pagó una fortuna, salieron a relucir, sobre todo, en el tramo final del partido, cuando el Atlético lució disminuido y la condición física marcó la diferencia.
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