La película, como todo lo que dirige M. Night Shyamalan, contiene silencio, tiempos muertos, esos espacios tan particulares, pero que en esta oportunidad no sobran, ni faltan, ni molestan. Por el contrario, simplemente están y son el complemento ideal para conseguir el equilibrio justo en esta composición.
El mensaje de "La dama en el agua" lo podemos resumir en tres palabras: "todavía hay esperanza". Y lo dice de una manera tan pero tan elocuente, que uno sale del cine sin tener la más mínima duda de que eso es así.
Dirección: M. Night Shyamalan
Producción: M. Night Shyamalan, Samuel L. Mercer y Sam Mercer.
Una criatura fantástica
"La dama en el agua" es un maravilloso cuento de hadas que cuando termina te deja la sensación de haber estado en un mágico sueño y no en un cine.