Desde mañana hasta el 22, Estambul (Turquía) será la sede del V Foro Mundial del Agua. ¿Qué tan importante es este evento? La misma pregunta me hice tres años atrás, cuando participé en su cuarta versión que se realizó en México D.F. Estando allá, lo descubrí.
El Foro Mundial del Agua es considerado el evento más importante en materia de recursos hídricos y es una gran oportunidad para conciliar a todos los involucrados en este tema para que aporten soluciones concretas, pues "el agua es una responsabilidad compartida".
Mi participación en tal actividad de gran magnitud me hizo crecer profesionalmente, pues estoy segura de que todos los que nos desenvolvemos en el periodismo anhelamos participar en este tipo de eventos, no sólo por lo enriquecedor de las informaciones que generan, sino por los niveles de interacción y conocimientos tecnológicos que se adquieren. Desenvolverse en un evento así contribuye a nuestro "fogueo" periodístico y a nuestra capacidad de socializarnos más compartiendo experiencias en un convivir diario. Por ende, no sólo creces en lo profesional, sino como ser humano.
No olvido el "sube y baja", a "la izquierda y a la derecha", "más adelante", "aquí", cuando iba con mis compañeros, colegas extranjeros, buscando los salones del inmenso Centro Banamex donde se exponían las conferencias, para escuchar a los conferencistas y a las personalidades que más nos interesaban o atraían en este foro. Había mucha gente a nuestro alrededor en medio de un estricto, y hasta engorroso, sistema de seguridad.
Recuerdo la inmensa sala para los comunicadores. Un sinfín de computadoras y otras herramientas digitales, con un equipo humano organizado, nos ayudaban a obtener de primera mano la documentación de las conferencias recién expuestas y las declaraciones de los expertos. Prácticamente era nuestra casa. Pasábamos tantas horas allí, tratando de estar lo más cómodos e informales a la espera, o en la búsqueda, de un importante dato para completar una noticia exclusiva a nuestros respectivos medios. A pesar del arduo trabajo, también tuvimos tiempo para nuestras escapaditas. ¡Bien que caminamos por El Paseo de la Reforma en la capital mexicana! Y qué les digo del restaurantito aquel que tanto frecuentamos… ¡Hacían unos tacos deliciosos! Fue una gran experiencia, enriquecedora por los conocimientos y las relaciones interpersonales que edificamos.
Lo anterior nunca lo olvidaré, como sé que no lo harán aquellos que estarán este año en Turquía, donde sacarán algo de tiempo, entre tanta realidad global, para pasear por Estambul, única ciudad ubicada entre dos continentes: Asia y Europa.
Al quinto foro que se realizará en la capital turca, como ocurrió con el de México (2006), el de Kyoto, Osaka y Shiga, Japón (2003); el de La Haya (Países Bajos) 2000, y el de Marruecos (1997), vuelven los grupos mundiales a contribuir, esta vez, con el lema "Conciliar las divisiones por el agua".
En esta oportunidad, los principales esquemas a desarrollar están relacionados con los cambios globales y el manejo de riegos, los avances en el desarrollo humano de la mano con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, la protección y manejo de los recursos hídricos, así como los sistemas de suministro para cumplir con las necesidades humanas y ambientales. La gestión y la gobernabilidad, las finanzas y la educación siguen siendo asuntos básicos a considerar.
Cada tres años, uno de los documentos más esperados es el nuevo "Informe de Desarrollo de los Recursos Hídricos en el mundo", que será entregado durante este quinto foro. Es un estudio exhaustivo, el principal de las Naciones Unidas sobre el agua, que ofrece un panorama global del estado de este recurso y proporciona las herramientas a quienes están encargados de tomar decisiones para la ejecución de su uso sostenible.
El Informe se elabora para dar respuestas a preguntas planteadas por la comunidad internacional, como qué tan lejos hemos llegado en el logro de los objetivos de desarrollo sostenible, cuánto camino nos queda por recorrer y qué acciones podemos emprender para allanar el camino y aligerar el paso. Además, evalúa las acciones emprendidas en el pasado, los desafíos del presente y las oportunidades futuras, dándoles a los responsables de la toma de decisiones una información actualizada y fidedigna que contribuya a modificar nuestros patrones de conducta en el uso de los recursos hídricos.
Año tras años, y a pesar de los esfuerzos por realizar cónclaves mundiales para solventar la situación y encontrar mecanismos para mejorar nuestra calidad de vida en La Tierra, los desafíos persisten ante un mundo en constante cambio. Por ello, urge enfrentarlos reconociendo y siendo más conscientes del uso que le damos al agua en medio de una creciente demanda.
Satisfacer las necesidades básicas del hombre, proteger los ecosistemas, valorar el agua y administrarla de forma responsable requieren de una gestión responsable y sostenible para alcanzar y mantener nuestro bienestar.