San Francisco FC, ha sido cómodo y justo merecedor de la final profesional de la temporada 2006 de ANAPROF, luego de superar este domingo, en el Estadio "Rommel Fernàndez", al Tauro F.C, 1-0.
El colegiado central fue Rolando Vidal, que llevó de cerca el contralor del partido, para no perder la cuenta de faltas a la regla 12, en una de las cuales comenzó a derrumbarse el plan estratégico presentado por el Tauro.
Hay momentos en que los contrincantes nos molestan con palabras soeces, con codazos disimulados en un salto por la pelota, o algún escupitajo. Del grado de madurez al recibir alguna ofensa, depende el trámite del encuentro.
Si uno cierra los ojos, y va como enceguecido a devolver diente por diente, no nos importa que el árbitro esté con su mirada de lince siempre atenta, y qué inevitablemente nos va a ver.
Sabemos, aunque no sirva para detenernos, que nos va a mostrar la cartulina roja, para mandarnos antes de tiempo a los camerinos. Aún así, no pensamos en más nada, sino en devolver el golpe con una falta, aunque resulte demasiado notoria.
Este fue el orígen de la expulsión de Reggie Arosemena, en el minuto 41, que dio por tierra el plan talentoso de sus estrategas, y un encuentro que, hasta entonces, era de rigurosa paridad.
En un trámite de pelotas rasantes, con jugadores que dejaron sus energías para conservar el pórtico imbatido, es demasiado jugarle con un hombre de menos al San Francisco.
Gary Stempel movió las piezas de su ajedrez mental, hizo las modificaciones necesarias en el momento justo, y apostó todo su dinero a la terceta Román Torres-Víctor Herrera-Alberto Zapata, que le rindió a ganador la bonita suma de 10.000 dólares, y una noche de grandes festejos en La Chorrera.