Hoy nuevamente los colonenses y panameños vivirán la emoción de ver participar a Irving Saladino en uno de los eventos deportivos más importantes de la historia en un lugar tan distante, pero tan cerca por la magia de la televisión.
Saladino ha tenido que esconderse un poco de los medios de comunicación de todas partes del mundo que lo quieren entrevistar a cada momento, ya que se le hace difícil concentrarse y estar relajado para su participación en el salto largo, comentó su padre David Saladino.
Para conocer qué ocurría horas antes, el equipo de EPASA visitó a la familia Saladino para saber qué ha dicho el campeón mundial de salto largo.
Cristina, su madre, con esa sonrisa amplia estaba preparándose para ese momento, porque se estaba colocando un tinte en el cabello para esperar la hora indicada, cuando la casa se mantenía llena casi como un estadio.
"Mi hijo está preparado a conciencia, y a pesar que no hemos podido conversar por teléfono, nos comunicamos vía Internet por el MSN todo el tiempo", dijo don David.
"Nos escribe allí y nos dice que está bien, pero lo único que ha tenido es la presión de los medios de comunicación, porque muchos periodistas que están en ese país quieren estar entrevistándolo y no lo dejan descansar", expresó.
Dijo que la familia se siente tranquila, "pero la verdad estoy un poco tenso, porque es importante lo que va a hacer Irving, pero con el favor de Dios todo saldrá bien", acotó.
Ayer, amigos y familiares participaron de una misa donde pidieron a Dios por la salud y el buen desempeño de Irving.
Esto es de mucho orgullo para la familia Saladino y para el mismo Irving, sólo que requiere de mucha concentración para poder seguir su disciplina para saltar.
En la casa está preparada la pantalla gigante en el portal.
Entre los compromisos que seguirán después de los Juegos Olímpicos están su participación en Bélgica, Suiza, con la Liga de Oro y el Grand Prix Abierto en Shangai.