La final de hoy en Roland Garros entre Roger Federer y Rafael Nadal tiene significados especiales para ambos contendientes, y así mientras el suizo quiere lograr el título que más ansía por el momento, el español respira ya tranquilo y puede convertirse en el jugador que por primera vez gana consecutivamente después del brasileño Gustavo Kuerten en 2001.
Roland Garros supone para ambos un reto diferente. Llegan en el mejor momento de forma después de dos semanas de dura lucha, y además Nadal sabe cómo ganar al suizo después de derrotarle el año pasado, y de anularle en las tres finales que han disputado este año: Dubai, Montecarlo y Roma. Desde que perdiera ante Federer la final del Mastersde Miami 2005, Nadal no conoce la derrota ante uno entre de los 10 primeros del mundo.