Las selecciones de México y Estados Unidos cumplieron con los pronósticos de llegar a la final de la undécima edición de la Copa Oro de la Concacaf para disputarse entre ambas el décimo título de la competencia.
México logró el séptimo pase a la final del torneo tras vencer en la prórroga por 2-0 a Honduras, mientras que Estados Unidos, que disputará la octava, había ganado 1-0 a Panamá en el primer partido de la doble jornada de semifinales que tuvo como escenario en Reliant Stadium, de Houston (Texas), ante 70,726 espectadores.
Ambas selecciones, que se reparten nueve títulos de campeones -cinco para México y cuatro para Estados Unidos-, solo Canadá logró quitárselo en la edición del 2000, jugarán la quinta final entre ellos y la tercera consecutiva.
Dos cabezazos del delantero Aldo De Nigris definieron el partido a favor de México, que defiende el título de campeón después que en el 2009 ganaron por goleada de 5-0 a Estados Unidos, tuvo su partido más difícil en lo que va del torneo ante un rival como Honduras que le hizo un gran planteamiento estratégico y no pudo hacer su mejor juego ofensivo.
México, que sigue invicto en lo que va de torneo después de cinco partidos con 18 goles a favor y solo uno en contra.
Estados Unidos, que no ha tenido un torneo brillante, supo una vez más encontrar la manera de conseguir la victoria que le permite seguir en la lucha con México por la supremacía del fútbol de selecciones de la Concacaf.
La respuesta la tendrán cuando ambas selecciones se enfrenten hoy en el Rose Bowl, de Pasadena (California), ante una asistencia de más de 90,000 fanáticos.
Ese partido iniciará a las 9:00 p.m. (hora del este de Estados Unidos).