Deportes

Una pausa necesaria


La fiesta del Carnaval nunca había caído en mejor momento. En las circunstancias actuales, esta celebración representa una suerte de remanso que sirve para aliviar la sobrecarga emocional que nos agobia.

Como hemos dicho siempre, no se trata de caer en excesos y poner en riesgo la integridad propia o la de los semejantes, pero este periodo que comenzó ayer debe servir como pausa para bajar la intensidad con que estamos viviendo y renovar fuerzas para enfrentar lo que nos tocará vivir después del entierro de la sardina.

No olvidemos que después del Carnaval los compromisos seguirán presentes, el precio del petróleo mantendrá su paso galopante hacia el ascenso y las responsabilidades con la educación de los hijos y el sostén de la familia seguirán allí, puesto que estas no conocen de murgas, culecos ni resbalosos.

 

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659002
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América