@victorbarc
En el cuarto de máquina de la Rojita ya se está cocinando la preparación del equipo a la Copa Mundial Sub-20 de Nueva Zelanda. Pasado el buen sabor de boca que dejó el subcampeonato alcanzado en el Premundial, los jugadores y el cuerpo técnico solo miran hacia suelo oceánico.
El conjunto nacional desató ayer, tras su llegada al país, una fiesta en el Aeropuerto Internacional de Tocumen; allí fueron recibidos por familiares y amigos que celebraron hasta más no poder con esta nueva camada de héroes.
Sin embargo, la consigna en el equipo es clara: mentalizarse en seguir esta línea de éxitos y llevarla a la cita neozelandesa, que iniciará el próximo 30 de mayo.
De parte del grupo nos comprometemos a que vamos a hacer la diferencia, porque nosotros nos comprometimos, cada uno de los que estamos aquí -el equipo-, en que el fútbol panameño iba a cambiar por medio de nosotros y así va a ser. Se lo prometemos, dijo con voz firme Luis Pereira, volante nacional, quien fue premiado como el Balón de Oro del Premundial, trofeo que lo nombró como el mejor jugador de la justa.
Iremos al Mundial con la idea de competir y no de solo participar, subrayó el argentino Leonardo Pipino, técnico del cuadro istmeño.
Sobre la planeación del proceso que seguirá la Rojita antes de viajar a Nueva Zelanda, el presidente de la Fepafut (Federación Panameña de Fútbol), Pedro Chaluja, manifestó que cuando se regrese del sorteo en Nueva Zelanda (programado para el 30 de enero) ya podremos enfocarnos en el tipo de rival que necesitamos para foguearnos y prepararnos como lo amerita un Mundial.