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Una promesa incumplida; un resultado inevitable


José A. Pérez, el ingeniero, era presidente de la Sociedad de Dueños de Caballos en el momento histórico cuando se cristalizó la concesión administrativa del Hipódromo Presidente Remón a la empresa Equus Gamming, entonces; Equus Entertainment, ahora.
La directiva de los dueños de caballos para ese entonces se vio prácticamente empujada a llegar a un acuerdo con la empresa Equus para que se cerrera el trato entre Equus y el Estado panameño. De eso, hay mucho testigos, entre los que se incluye a este servidor.
Casi cuatro después, Pérez sigue claro en sus puntos de vista sobre la situación, tanto así que, con la precisión de un reloj suizo, indica los dos puntos neurálgicos que tiene a la hípica en la "agonía", como él melancólicamente lo describe.
El primer punto es que las proyecciones que hiciera Equus en términos del volumen de las apuestas por año, se no se han cumplido y a renglón siguiente hay que añadir el incumplimiento de una promesa, que según el ingeniero Pérez hizo Equus, hizo la nueva empresa y la misma consistía en la inversión de varios cientos de miles de dólares anuales en concepto de mercadeo, promoción y publicidad.
De la explicación anterior, llegamos al entendimiento de que era casi inevitable que llegáramos a la situación actual, si nunca se invirtió en la promoción del espectáculo, por lo tanto era iluso suponer que las apuestas iban a mejorar.
Peor aún, después de casi cuatro años se han hecho muchas cosas que contribuyeron a espantar a los hípicos. Más que sumar la privatización ha restado.
Ahora estamos en el debate sobre si debe otorgarse una nueva oportunidad a Equus o, sencillamente, obsequiarle un pasaje de regreso a donde vinieron, pero sin retorno.
La primera corriente es la que tiene mayor ascendencia en lo círculo del poder económico y político y es, en honor a la verdad, la que tiene mayores posibilidades de salir laureada en esta venduta.
En el segundo grupo, aparentemente están las mayorías, pero no ha definido acciones y no tienen liderazgo claro. José A. Pérez recomienda que se una un grupo de inversionista que hagan un aporte simbólico (40 mil balboas cada uno) para hacerle llegar el mensaje a las esferas de decisión en el país de que hay gente dispuesta a hacer lo que Equus, no ha hecho hasta ahora.
El mensaje es claro, quieren el hipódromo, entonces: ¡bájense del bus, aunque sea de mentira!...


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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