A mala hora, un brote de tos o gripe comenzó a hacerse sentir sobre la población caballar que está alojada en el área de establos del Hipódromo Presidente Remón.
No se trata de una situación extraña en nuestro medio, ya que anualmente se registran episodios similares. Lo que varía es la intensidad, dependiendo de las condiciones climáticas y, desde luego, de las previsiones que se tomen, una de las cuales es la vacunación masiva de los equinos como medida preventiva.
Las consecuencias de este brote comenzaron a hacerse evidentes el pasado fin de semana, cuando varios ejemplares debieron ser retirados de sus respectivas competencias y otros, irresponsablemente, fueron llevados a la competencia, afectando con ello a los apostadores.
Pero las consecuencias de esta situación no terminaron con las carreras de la semana pasada. Como resultado, para el fin de semana venidero solo pudieron programarse dos reuniones hípicas, lo cual no es una buena noticia, toda vez que este es el mes en el que mejores resultados se logran en las apuestas, y perder un día no es conveniente.
El brote de tos equina coincide, además, con la presencia en Panamá de caballos representativos de tres países que están aquí para competir en la Serie Hípica del Caribe, que se realizará entre el 10 y el 11 de diciembre.
Aunque el tiempo corre en contra, abrigamos la esperanza de que en lo que resta de esta semana se pueda controlar, en la mayor medida posible, la cantidad de caballos afectados y que para la próxima semana podamos tener un buen número de inscripciones.
No se trata de buscar culpables ni hacerse reproches. Insistimos, esto no es nada nuevo, muchas veces ha pasado. Lo que se impone es que cada cual ponga de su parte para salir en embrollo y apuntar hacia los retos que vienen.