El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) expresó ayer su indignación al Gobierno de Brasil por la participación de un niño de cuatro años, vestido de soldado y armado con una ametralladora de juguete, en el desfile militar del pasado jueves, de conmemoración del Día de la Independencia.
La representante de UNICEF en Brasil, la japonesa Reiko Niimi, destaca en una carta a los ministros de Defensa, Geraldo Quintao, y de Justicia, José Gregori, que el hecho se produjera en una ceremonia encabezada por el presidente brasileño, Fernando Henrique Cardoso, y que tuviera amplia difusión en la prensa nacional.