Tras la eliminación del Mundial de Corea del Sur y Japón, y mientras la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) busca al sucesor de Víctor Púa al frente de la selección nacional, la crítica y la afición procuran explicaciones del bajo nivel de juego de Uruguay.
La ausencia de Púa, por su propia determinación y también por voluntad de la AUF -el contrato venció al finalizar la actuación de Uruguay en Corea del Sur y nadie le ofreció renovarlo- obliga a dirigentes y empresarios a pensar en un sustituto que mejore la situación del fútbol uruguayo.