Luis Suárez se entrenó ligero y al margen de sus compañeros ayer en la primera práctica de la selección de Uruguay en su concentración en Brasil.
A cuatro días del debut de la Celeste en la Copa Mundial, el delantero del Liverpool sigue siendo la gran interrogante en el equipo dirigido por Oscar Tabárez. Suárez fue operado de los meniscos de la rodilla izquierda en mayo.
Suárez hizo algunos piques cortos y remates al arco desde corta distancia, siempre con la pierna derecha y bajo la supervisión de tres miembros del cuerpo técnico de la Celeste.
Luego, mientras sus compañeros disputaban un partido de entrenamiento entre los mismos integrantes de la selección, el ariete trotó solo a un costado de la cancha. Suárez no usaba vendas ni protecciones especiales en la rodilla operada, ni dio muestras de molestias al moverse.
“No podría decir en este momento cuándo vamos a poder contar con él en condiciones de disputar un partido de campeonato del mundo”, expresó.