En su último campeonato, Usain Bolt no perdió la costumbre. Su mera presencia electrizó el estadio, y su potente zancada le permitió recuperarse de un tropiezo en la largada al sortear triunfal su eliminatoria de primera ronda de los 100 metros en el Mundial de atletismo.
De vuelta al recinto de Londres, donde revalidó sus títulos de los 100 y 200 metros en los Juegos Olímpicos de 2012, el astro jamaiquino ganó ayer la eliminatoria con una marca de 10.07 segundos.
Fue una carrera de trámite en la que se aseguró cruzar primero la meta y luego aflojó el paso para reservar fuerzas para las semifinales y la final de hoy.
"Fue una lenta salida", señaló Bolt. "Tuve que apretar un poco para meterme en la carrera".
Cumplida con la primera tarea de su empeño por una dorada despedida, Bolt se puso a juguetear con la mascota de la justa — el erizo "Hero". La mascota le quiso quitar los botines de color púrpura y dorado del caribeño, y luego hizo el ademán de que apestaban.
10.05
fue el tiempo que marcó el corredor estadounidense Justin Gatlin, uno de los rivales que tendrá Bolt en este evento.
60
mil espectadores rugieron cuando el locutor proclamó a Bolt como "la leyenda del atletismo".