El Athletic, que perdió con el Real Unión de Irún (2-1); el Málaga, sorprendido por el Xerez (2-0); y el Valencia, eliminado de forma increíble en la tanda de penaltis por el Alicante, fueron las "víctimas" de Primera División en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey.
El sistema de partido único en el campo del más débil, que tantas críticas ha motivado en la mayoría de los técnicos de los "grandes", justificó una vez más su implantación y dio resultados inesperados.
Porque era poco probable que el Valencia, campeón de Liga y clasificado por adelantado a la segunda fase de la Liga de Campeones, desperdiciase una ventaja de dos goles en la prórroga y perdiese en la tanda de penaltis frente a un Segunda B, o que el Athletic, que durante muchos años fue "el Rey de Copas", sucumbiese en el último minuto ante otro conjunto de la tercera categoría del fútbol español.
El Valencia soñará con esta eliminatoria, de igual forma que el Alicante recordará una noche increíble, porque el equipo de Rafael Benítez desperdició hasta tres ventajas.
Se adelantó por medio de Miguel Angel Ferrer "Mista" (m.51) y pese a que Salcedo (m.60) forzó la prórroga, Vicente y, de nuevo, Mista parecieron asegurar el triunfo valencianista.
Sin embargo, en dos minutos, Juli y Toni García forzaron una tanda de penaltis en la que falló (5-4) el jugador valencianista que menos se esperaba, el brasileño Fabio Aurelio, un especialista en los lanzamientos a balón parado.
El Athletic, con 23 títulos de Copa, tendrá que esperar un año más para reverdecer laureles, porque el Real Unión, segundo clasificado del grupo 2 de Segunda B, se sintió ayer como el club que en 1918, 1924 y 1927 ganó esta competición.
El Málaga, una de las sorpresas del comienzo de la temporada, cayó frente al Xerez (2a) de Bernd Schuster, que logró la clasificación a los octavos de final en un afortunado tramo final del partido de Paco Cachorro, que dio el pase del primer gol al argentino Dani Pendín, en el minuto 84 y logró un bello tanto, seis minutos después.