No se recordaba en la Ciudad de Valencia un inicio de partido tan loco y espectacular como el protagonizado por el Levante, que saltó al terreno de juego como un vendaval y que en apenas diez minutos ya había endosado dos goles al equipo "grande" de la ciudad.
El Levante siguió controlando el encuentro y creando buenas ocasiones, especialmente por la banda izquierda, aunque como era de esperar el Valencia empezó a despertar y a llegar a la portería contraria con rapidez.
El entrenador del Barcelona, el holandés Frank Rijkaard, admitió que el empate ante el Espanyol en el último minuto (2-2) es como "una derrota".
Raúl Tamudo, consideró que, aunque se le señale como uno de los principales responsables de que el título de Liga se lo apunte el Real Madrid, él sólo cumplió con su obligación en el Camp Nou, donde marcó los dos tantos de su equipo.