El vallista panameño Sadro Sánchez competirá el próximo 21 de junio en el Grand Prix de Colombia, informó ayer Ricardo Sasso, presidente de la Federación Panameña de Atletismo (FEPAT).
Sánchez, cuya especialidad son los 110 metros con vallas, entrena actualmente en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Internacional de Atletismo, IAAF (por sus siglas en inglés) en Sao Paulo, Brasil, mismo lugar donde está concentrado el saltador colonense Irving Saladino.
Un joven economista egresado de la Universidad de Panamá, que hizo escuela política desde su vida estudiantil secundaria, que ha ocupado cargos diplomáticos, pero que irrumpe con particular notoriedad en el escenario político nacional a partir de las últimas consultas electorales, al convertirse en diputado por el Partido Solidaridad.
Economista de profesión, y aunque es miembro de Solidaridad desde su creación, también estuvo entre los fundadores del Partido Revolucionario Democrático.
Semblanzas: ¿Cómo llega Usted a Solidaridad?
AM: Después de las elecciones de 1984 y los posteriores acontecimientos que dan lugar a la renuncia o golpe de estado de tres presidentes de forma consecutiva y al total desbocamiento de la institucionalidad de las Fuerzas de Defensa pensé que, efectivamente, ese no era el lugar en donde yo debía estar, y que debía pasar a otro escenario. Entendía que si no se daba un cambio brusco, y lamentablemente fue con mucho dolor y mucho trauma, no habría la posibilidad para construir un sistema democrático como el que estamos viviendo actualmente.
Hijo de Octavio Martínez y Cándida Montilla Reyes, Martínez Montilla viene del barrio Riomar de la zona bananera de Puerto Armuelles, pero desde los ocho años su infancia transcurrió en la comunidad de Samaria, en San Miguelito. Realizó sus estudios primarios en la escuela Carlos A. Mendoza, y los secundarios en el Instituto José Dolores Moscote.
Y es en este último plantel donde comenzaron a surgir los compromisos políticos, y también la oposición de su padre a los mismos. Pero la oposición paternal no era casual. Su padre había sido en Puerto Armuelles, activista y candidato a Concejal del Partido Demócrata Cristiano en las elecciones de 1968, por lo que, cuando se produjo el golpe de octubre de ese año, la confusión que se creó los obligó a emigrar hacia la Capital.
Semblanzas: ¿Cómo evalúa usted las reformas introducidas a la Ley de la Caja del Seguro Social, la forma como fueron presentadas a la sociedad panameña?
AM: A mi me impresiono desfavorablemente la presentación del proyecto, por la forma en que el gobierno había manejado esto con tanto hermetismo. Tenía conocimiento que un grupo muy selecto de economistas y actuarios estaban trabajando eso, y esperaba encontrarme con una propuesta mucho más coherente. Si embargo, la sorpresa mía fue que cuando revisamos los 180 artículos, esa misma noche, en la Asamblea Nacional nos dimos cuenta de que el documento, inclusive desde su lógica de redacción, estaba fragmentado. Al trasladarnos a un período de consultas el Ejecutivo cometió un gran error, al confundir el periodo de información, de propaganda de la situación financiera de la Caja del Seguro Social con el período de consultas. El periodo de consultas comienza cuando se tiene elaborado un conjunto de medidas a tomar, y se expone al colectivo y dices: ¿qué opinan ustedes sobre esto? Eso no ocurrió sino hasta que se presentó el proyecto de Ley.
Semblanzas: ¿Pero la nueva ley ofrece alternativas sustanciales a la Caja? ¿O no?
AMM: Desde mi punto de vista, la Ley no resuelve los dos grandes problemas, los apunta a medias, pero no los resuelve: por un lado la parte administrativa. Era básico que apuntara hacia el establecimiento de un nuevo modelo de gestión de salud pública, y no apunta hacia eso. Desde el punto de vista administrativo cercena la autonomía de la Caja del Seguro Social desde las perspectivas de las facultades que debe tener la junta directiva como órgano supremo de decisión; traspasa parte de ese poder para el director general y da la impresión de que estamos legislando para una persona y no para una Institución, cuando los seres humanos somos transitorios.
Por otro lado desde el punto de vista de la administración de los fondos de invalides, vejez y muerte, en donde está depositado el principal ahorro nacional del país la Ley no apunta hacia una correcta diversificación de los fondos de inversión buscando la mejor, no una mayor rentabilidad, sino la mejor rentabilidad que puedan tener los fondos. También hay problemas de conceptos. Se busca como punto comparativo cuánto eran los rendimientos de esos fondos anteriormente en el Banco Nacional. Y no era ese el punto de referencia, el 1% no era punto de referencia. Planteando ahora que era 6%, se planteaba la posibilidad de inversiones seguras que pudieran darnos tasas de rentabilidad muchos más altas. Fue un problema que quedó inconcluso, es más se condiciona a Banca de segundo piso, cuando la institución podría haber incursionado sobre todo el ahorro, sobre todo el crédito de todos los jubilados y pensionado. Es una cantidad de problemas que tienen que ver con el fondo, que la Ley no los resuelve.
Semblanzas: ¿No le da el rendimiento validez al planteamiento gubernamental?
AMM: Desde el punto de vista estratégico y de las finanzas públicas sí, pero desde el punto de vista del contenido del desarrollo económico no. Desde el momento en que no existe un pacto social, en donde se diga: aquí la estrategia de desarrollo es el ser humano primero, es el centro; o sea, no tiene ningún sentido que se presente una cifra de crecimiento económico del producto interno bruto de 7, 8, 9% si eso al final no resuelve el gran problema de la distribución de las riquezas y la generación de empleos de calidad donde proyectas al ser humano en condiciones de un desarrollo mucho mas integral. No podemos enfrentar con éxito los retos del futuro sino tenemos una nación con un espíritu fuerte.
Semblanzas: ¿Repercuten de alguna manera los acontecimientos que se han registrado en torno a la Reforma a la Ley de la Caja del Seguro Social en un eventual referéndum sobre la ampliación del Canal?
AM: Ese es un problema en el que se puede cometer un error garrafal, y no debe ser. El problema es que el país no puede estar subordinado al Canal de Panamá. Es al contrario, el Canal de Panamá tiene que estar en función del desarrollo nacional, tiene que estar en función del país. Con la forma como se ha estado administrando la vía, se ha convertido en un cuasi-estado, donde hay un jefe de cuasi-estado; donde el administrador juega ese papel, totalmente aislado de la vida cotidiana de los panameños; plantearles ahora por ejemplo que alrededor de 500 millones de dólares que ingresan a la cuentas nacionales, salen y no se toman en cuenta para el balance, ( hay que recordarlo clarito: una de las primeras medidas que realizó el ministro Ricaurte Vásquez fue sacar eso, las cuentas del canal de Panamá de la balanza de las cuentas nacionales; eso fue lo que provocó el déficit de 3% calculado a 7%). ¿Cómo es posible que no sea legítimo que esas cuentas y esos activos formen parte de la Contraloría Nacional, cuando es una empresa del estado? Pero si es legítimo, en cambio, mantener dentro de las finanzas públicas del gobierno las cuentas del Seguro Social, las cuentas del seguro social pertenecen a los cotizantes, entonces ahí hay una contradicción. Si se empiezan a manejar las cosas de esa manera podría haber un final triste sobre este tema del canal, en la medida en que no se ponga por delante el país.
Semblanzas: Considerando la experiencia en el asunto del Seguro Social tiene la oposición algún planteamiento para el gobierno de cara al tema del Canal?
AM: Hemos estado preguntando si ya tienen los estudios de la ampliación del Canal, siempre se nos responden de manera esquiva, o que están por terminarse. En este momento no hemos visto ningún estudio del Canal de Panamá que nos diga el nivel de rentabilidad de ese proyecto, de cuánto estamos hablando; estamos hablando de preparar al canal para que logre captar el 12, 13, 14% que por ciento de las naves que no pasan por ahí, pero lo cierto es que hoy el Canal de Panamá tiene un rendimiento excelente tiene ingresos brutos alrededor de 2 mil millones de dólares y da ingresos y contribuciones al estado alrededor de 500 millones de dólares. Si ampliar y endeudar al Canal de Panamá por 6 mil millones o 8 mil millones significa que hay que utilizar esos 500 millones y parte de esos 500 millones para pagar esa deuda yo creo que eso no tiene ningún beneficio al desarrollo nacional. Es clave conocer cuál es la tasa de retorno de esa inversión, cuál es, en forma cuantificable no de forma especulativa, cuál es el impacto que tendría colateralmente en el resto de las infraestructuras que se podrán desarrollar en el Canal de Panamá; tampoco tenemos eso claro. No suceda ahora que lo vas a traer 15 días antes de un referéndum o de un ante-referéndum. Es un material demasiado denso, demasiado pesado que fue el mismo argumento que se usó con la Caja del Seguro Social. El país no puede estar descansando en una mente que se auto titulan o llaman que son las mentes más brillantes y son un grupo exclusivo de pensadores que excluyen al resto de la sociedad de decisiones tan importantes. No es posible que los panameños humildes y trabajadores si se han buenos para contribuir al ingreso nacional pero no sean buenos para poder discutir y plantear criterios sobre cuál debe ser el camino que debe tomar el país en temas tan importantes como estos.
Semblanzas: ¿Qué forma debe adoptar entonces la discusión sobre este tema?
AM: Mira Julio, creo que lo primero que debe hacerse es entregar los estudios técnicos del Canal de Panamá. No se puede poner a opinar a las personas sobre temas de esta envergadura si no tienen, efectivamente, toda la información para hacer todos los modelos. Y hay que discutirlos, a menos que no exista interés en entregarlos. Pero si tiene interés en que las mejores mentes, las mejores propuestas puedan abrirse paso respecto a este tema, entonces tienen que entregarse los estudios y las propuestas a los partidos políticos, a las organizaciones, a las fundaciones, a todos los sectores interesados y que se consideran que tiene algo que decir, pero no en desventaja, que fue lo que ocurrió con la consulta a la Caja del Seguro Social: se entregó parte de una información y se expuso a muchos panameños humildes a decir cosas, muchas de las cuales eran tremendos disparates.
Semblanzas: ¿Cuál es la otra vía que ustedes sugieren para financiar la ampliación del canal, que no sea la del endeudamiento?
AM: Mira en primer lugar hay que comprender que el canal y las áreas adyacentes son parte de la república de Panamá y le pertenecen al pueblo panameño en sus expectativas de desarrollo económico y ese canal no debe de subordinar el resto de la vida a ese interés de emporium comercial marítimo sino al contrario el debe de estar subordinado por las tareas nacional, entonces hay que resolver cuales son las tareas nacionales.
Semblanzas: Cómo adquiere forma en la práctica eso?
AM: Yo creo que se hace necesario que el gobierno plantee la necesidad de una mesa en donde se discuta el Plan de Desarrollo Económico Nacional, que es un techo más alto que solamente entrar a discutir el problema del Canal de Panamá. El Canal de Panamá forma parte y debe formar parte de ese Plan estratégico de Desarrollo Económico.
Semblanzas: Una mesa en donde participen quienes?
AM: Deben de participar partido políticos porque este es un sistema democrático que se sustenta en los partidos políticos. Deben estar los gremios empresariales y los gremios de los trabajadores y todos los sistemas que estén interesados en el desarrollo nacional y que tengan algo que decir sobre el tema.
Semblanzas: Pero no rompe eso un poco la lógica oficial. Ellos fueron electos en mayo de 2002, ellos son un equipo para dirigir el país y no para entregar esa dirección a organismos mas amplios?
AM: No, no. Es la forma contundente en que se consigue este mandato lo que obliga al gobierno a esa convocatoria. Cuando tu eres gobierno tu debes garantizar la mayor cantidad de consensos para garantizar la estabilidad social.
Semblanzas: Pero la oposición panameña parece no tener la autoridad, la estructura ni la alianza como para jugar ese papel?
AM: Yo pienso que ese es un problema de tiempo. En primer lugar hay que reconocer el papel importante que el pensamiento arnulfista juega dentro de la oposición en Panamá y mientras este Partido político no tenga una actitud de auto critica, de reconocer el grave error y la responsabilidad histórica que le corresponde por el estado en que quedó la administración publica y no logre conciliarse con la inmensa mayoría de los panameños, de decir aquí hay la posibilidad de un cambio, es muy difícil que se logre una unificación de la oposición, porque hay diferencias importantes de métodos y de visión de país.
Semblanzas: O sea que entre Solidaridad y los panameñistas hay una importante diferencia de métodos y de visión?
AM: Correcto. Nosotros no creemos en el poder por si mismo, ni que debemos construir nuestras posibilidades de gobernar el país sobre la base de la destrucción o de impedir el éxito de un gobierno. Impedir el éxito de un gobierno explicaría llevar a la sociedad al fracaso. Nosotros no creemos en levantarnos en una opción electoral con posibilidades ciertas sobre las cenizas del país, sino al contrario, creemos en constituirnos, en esa gran carrera de relevo, en que tu lo hiciste bien y nosotros lo haremos mejor, en una visión totalmente distinta a la que tiene el partido Panameñista. Solidaridad en eso tiene una distancia sumamente distinta a un cuando podríamos coincidir desde el punto de vista programático en algún conjunto de tareas que si son tareas que son comunes a la sociedad y que podamos compartir la visión.