El Real Madrid se impuso ayer al Racing de Santander (0-2) haciendo valer su mayor pegada en un partido gris por ambas partes que encarriló Rubén de la Red en un despiste defensivo del Racing y sentenció el holandés Ruud van Nistelrooy con un gran gol.
Tras sus respectivos compromisos europeos, en los que tanto el Real Madrid como el Racing ganaron sin apuros, el conjunto blanco se presentó en el Sardinero con un equipo de corte ofensivo, con el argentino Gonzalo Higuaín, Raúl González y Van Nistelrooy como tripleta atacante.
En el Racing volvían todos los titulares, salvo el lesionado Pedro Munitis y el central argentino Ezequiel Garay, que no pudo jugar por motivos contractuales, al estar fichado por el club madridista, que ha permitido que juegue un año más, cedido, en el cántabro.
El partido empezó igualado y salvo un par de imprecisiones del italiano Fabio Cannavaro, que a punto estuvieron de ser aprovechadas por los delanteros locales, las defensas se imponían sin apuros porque apenas se abría el juego a las bandas.
En la segunda parte más de lo mismo, hasta que el Racing se durmió en un repliegue y propició que Higuaín iniciara un contragolpe en su propio campo y, sin ninguna oposición, se plantó en el área del Racing, para ceder a De la Red, que tuvo tiempo para prepararse el disparo y batir a Toño.
Con el marcador a su favor, el Real Madrid continuó especulando en el centro del campo.
Al final, incluso pudo ser más abultada la victoria del Real Madrid, porque el colegiado dejó sin sancionar un claro penalti cometido sobre el recién entrado en el campo el holandés Arjen Robben.