En 26.62 segundos, el sudafricano Cameron van der Burgh nadó los 50 braza más rápidos de la historia para batir el quinto récord Mundial en Kazán, en una matinal en la que se vivió el preámbulo de la carrera de todas las carreras: los 200 libre femeninos.
El duelo entre los bracistas van der Burgh y Adam Peaty supone emoción en cada carrera. El sudafricano batió el récord de los Campeonatos en los 100 braza y pocos minutos después le respondió el inglés, que es el plusmarquista mundial y tiene a su alcance batir ese tope.
Pero el sudafricano parece más explosivo y en los 50 ganó el primer duelo, aunque no fue directo. Van der Burgh nadó la séptima serie y Peaty la novena y última. El primero batió el récord del mundo (26.62) y rebajó una marca que él mismo tenía desde la era del plástico (26.67 Roma 2009), mientras que Peaty firmó una gran marca (26.68), la tercera mejor de todos los tiempos.


