El 30 de enero de 2010 es una fecha que quedó marcada en la vida del promotor chiricano Aristides Araúz. Aquel día su conciencia no lo dejó dormir por un sentimiento de culpa, luego de haber aceptado que su protegida, la chiricana Chanttall “La Fiera” Martínez, combatiera en México ante la local Jackie Nava, a sabiendas de que tenía todo en contra: el público y la falta de experiencia, elemento que fue clave y que al final le costó a su pupila una amplia derrota por puntos luego de 10 asaltos.
Fue una derrota dolorosa, porque se esfumaba la oportunidad de coronarse campeona interina supergallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en su primera oportunidad titular.

Hoy, cuando ya ha pasado un año y 11 meses de esa triste historia, Araúz admite que se equivocó, porque “La Fiera”, a sus 19 años, no estaba totalmente preparada para ese desafío.
“Fue un error enviarla a México. Chanttall no contaba con la experiencia ni la preparación física para la pelea. Solo había entrenado un par de días, ahora entiendo que no fue la mejor decisión”, dijo Araúz, quien ahora está convencido de que otra será la historia cuando “La Fiera” se mida en pleito de revancha a Nava, el próximo 14 de enero en México, pero por el título supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) que está en poder de la panameña.
Araúz basa su confianza en los entrenamientos de “La Fiera”, que asegura son mucho más intensos .
“Ahora Chanttall corre por la mañana. En la tarde entrena casi dos horas en el gimnasio de Curundú, y en la noche asiste a un gimnasio donde trabaja la parte física, cosa que antes no hacía”, expresó Araúz. “En el pasado, Chanttall solo corría y hacía boxeo. Ahora la historia ante Nava será diferente”, acotó.