La ausencia de Cuba en los Juegos Centroamericanos de El Salvador es "lamentable" y el problema de seguridad que argumentó la isla pudo haber sido resuelto por la organización deportiva regional, dijo ayer el mexicano Mario Vázquez Raña.
Cuba canceló su participación en los juegos regionales que se realizarán del 23 de noviembre al 7 de diciembre debido a temores de seguridad para su delegación en El Salvador, país con el que no tiene relaciones diplomáticas desde hace más de 40 años.
La ausencia de Cuba, una potencia deportiva en la región, "equivale a que en unos Juegos Panamericanos no asistiera Estados Unidos y yo me muero de tristeza", dijo Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) y de la Asociación de Comités Olímpicos Nacionales (ACON).
"Fue un problema de seguridad, no fue algo político. Es un problema que deberían haber solucionado tiempo atrás las autoridades de la Odecabe" (Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe), agregó Vázquez Raña en rueda de prensa.
El gobierno de la isla, citando informes de inteligencia, dijo que un grupo anticastrista en Miami planeaba acciones violentas contra Cuba, entre las que figuraban el asesinato del presidente del Comité Olímpico Cubano, José Ramón Fernández.
Cuba, que estaba preparando a unos 2.000 atletas para participar en los 31 deportes, acusó a El Salvador de ser el centro de operaciones de una "mafia terrorista" de Miami.
"El problema es que una persona de seguridad de Cuba estuvo cinco días en El Salvador y nadie le hizo caso. Es un problema que no se atendió a tiempo, fue una falta de precaución", dijo Vázquez Raña. Según asegura Cuba, en El Salvador operaba un grupo anticastrista dirigido por Luis Posada Carriles y supuestamente financiado por la Fundación Nacional Cubano-Americana.