La República de Venezuela es representada por el equipo de San Francisco en el Campeonato Latinoamericano de Béisbol Intermedio, que se desarrolla aquí en Panamá.
El municipio de San Francisco pertenece al estado Zulia de la república venezolana. Zulia proviene de una voz indígena de la cultura Motilona. Y según las referencias históricas la bella princesa, hija del cacique Cisnera llevaba este nombre.
Al morir su padre, Zulia siguió la lucha contra los invasores españoles hasta la muerte. Los habitantes del estado Zulia han heredado ese carácter combativo y luchador para vencer las adversidades.
Algunos padres de familia y delegados que acompañan al equipo de San Francisco tuvieron que hacer grandes esfuerzos para viajar a Panamá a respaldar a su novena.
El delegado Germán Rojas, director de pequeñas ligas, así lo evidencia: “Hicimos diversas actividades para reunir los fondos y venir acá...rifas, bingos, juegos de exhibición”.
Lo demás fue aportado por la Alcaldía del Municipio de San Francisco y la Gobernación del estado de Zulia.
“Venezuela atraviesa por una difícil situación económica y política que ha ocasionado un aumento en el costo de todas las cosas. El Bolívar se ha ido devaluando. Antes viajar con un equipo a Panamá costaba unos 8 millones de bolívares (unos 10 mil dólares). Ahora la cifra se ha elevado a unos 20 millones”, explicó Rojas.
Aunque con un reducido grupo, la barra venezolana mete bastante ruido y hace de todo para levantar la moral y el ánimo de su equipo. Para la señora Lilunia Osorio de Morán, la barra es de gran importancia y en más de una ocasión son la diferencia entre una victoria y una derrota.
“Si el equipo se desanima, la barra inyecta ánimo y deseos de triunfo. Si pierden les aconsejamos y hacemos comentarios positivos. Conversamos con ellos y les enseñamos que ganar es bueno, pero lo más importante es compartir con otras culturas. Eso es lo que los alimenta y les ayuda a seguir adelante”, detalló.
La pequeña, pero escandalosa y alegre barra de los “vales” suelta la estridencia de sus cantos y letras jocosas para motivar a los jugadores en el cuadro. Aunque no batean, lanzan, ni recogen bolas, sus gritos y coros les convierten en un jugador más. Ellos le imprimenchispay entusiasmo a la pasión del deporte, a pesar de las dificultades y malos momentos por los que atraviesa la nación petrolera suramericana. Venezuela marcha con una victoria y una derrota. Debutó con triunfo 3 por 1 ante Colombia y ayer cayó por marcador de 6 por 3 ante los anfitriones de Panamá. Están convencidos que pelearán el campeonato.
“Todos formamos una gran familia. Cada uno aporta lo que puede para que las cosas salgan lo mejor posible y alcanzar la mayor cantidad de victorias. Tenemos mucha fe y confinaza en llegar a la final”.