Tomás Rincón, internacional venezolano que juega en el Hamburgo, y expulsado el sábado en el partido por el tercer puesto ante Perú, dijo que "Venezuela en este torneo dio un golpe encima de la mesa".
Rincón hizo autocrítica de su expulsión.
"Me habría gustado acabar el partido, pero me echaron en una disputa y fue una irresponsabilidad, una falta de respeto a mis compañeros dejarles con diez. Ahora hay que seguir, tener la cabeza clara y pelear por estar en el Mundial", subrayó el jugador venezolano.