El púgil estadounidense Timothy Bradley estuvo extremadamente confiado antes de su pelea con el filipino Manny Pacquiao. El nuevo campeón wélter de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) tenía como logo que sorprendería al mundo, y así lo hizo.
Sin embargo, la naturaleza controversial de su victoria le ha dejado un sabor amargo en la boca.
“He venido desde muy abajo y nunca me han dado crédito por mis logros. Soy cuatro veces campeón y aún así no me dan crédito,” declaró Bradley a BoxingScene.com.