El alemán Sebastian Vettel (Red Bull-Renault) se impuso ayer de manera arrolladora en el Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula Uno para dar algo de emoción al campeonato.
Vettel ganó con autoridad desde la “pole position” por delante de su compañero de equipo, el australiano Mark Webber, que ratificó el dominio ejercido todo el fin de semana por los Red Bull-Renault. El brasileño Rubens Barrichello (Brawn GP) completó el podio.
Con un coche extremadamente superior al resto y con un equilibrio aerodinámico ideal para una trazado como éste, el germano partió desde el primero puesto y no lo soltó hasta el final. Arrancó como un avión y mantuvo un ritmo infernal, sobre todo, en los primeros giros, a razón casi de un segundo por vuelta respecto a sus inmediatos perseguidores.
Primero tuvo detrás a Barrichello y desde la mitad de la carrera a su compañero Mark Webber, que superó al brasileño tras la primera serie de paradas para repostar y cambiar neumáticos.
Vettel terminó con 15 segundos de margen sobre Webber y 41 sobre Barrichello.