El vicepresidente paraguayo, Julio César Franco, del liberalismo opositor, se opuso ayer al plan del oficialista Partido Colorado, para que el presidente paraguayo, Luis González y el mismo Franco renuncien a la vez, luego del 15 de agosto, para facilitar que el Congreso elija un mandatario hasta 2003.
"De producirse la renuncia, me siento en condiciones de gobernar al Paraguay, estoy absolutamente decidido, y voy a tener el apoyo del pueblo paraguayo para tomar el timón de la República y gobernar para todos", expresó Franco a la prensa que le esperaba en su despacho para conocer su reacción al plan expresado en el fin de semana por el titular interino colorado, senador Herminio Cáceres.
Cáceres admitió que su colectividad está dispuesta a negociar con el opositor Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) del vicepresidente, para acordar un mandatario de consenso y remover al actual, "si se dan las condiciones", mediante "un acuerdo con los amigos de los otros partidos para designar a una persona que concluya el período".
El pasado 4 de julio la Cámara de Diputados aplazó por unos días una decisión sobre un juicio político al mandatario, promovido por los liberales, que argumentan mal desempeño de funciones, posesión de un auto robado e implicación en el desvío a Estados Unidos de 16 millones de dólares del Estado. "Tiene que hacerse todo dentro de la normativa constitucional y, en caso que se vaya González Macchi, el sustituto es el vicepresidente, agregó Franco.