Del domingo 21 al jueves 25 de junio, se estará celebrando en Burdeos la más famosa feria mundial de vinos: Vinexpo.
Burdeos es la más conocida y famosa región productora de vinos de Francia. Se encuentra situada en el suroeste de Francia, en el estuario de la Gironda formado por la confluencia de los ríos Garona y Dordoña. Su capital, del mismo nombre, se construyó sobre un meandro del río Garona y cuenta con 750,000 habitantes. Es la capital de la región de Aquitania, famosa desde la época romana y universalmente conocida por ser la cuna de Leonor de Aquitania, carismática dama francesa que fuera reina de Francia y de Inglaterra. Participó en la Segunda Cruzada con su esposo Luis VII, rey de Francia, de quien se separó tras haber conseguido la anulación de su matrimonio, para volver a casarse con Enrique II de Inglaterra, y ser la madre de los reyes Ricardo Corazón de León, uno de los protagonistas de la Tercera Cruzada, y de Juan Sin Tierra, a quien los nobles le obligaron a firmar la Carta Magna, primera norma que limita el poder absoluto del rey.
Sus vinos son mundialmente conocidos y desde la Clasificación Oficial de Vinos de Burdeos de 1855, se jactan de contar con los vinos más solicitados y considerados como los mejores del mundo (Premier Cru). Son ellos el Chateau Lafite Rothschild, Chateau Margaux, Chateau Latour, Chateau Haut-Brion, Chateau Mouton Rothschild, Chateau d’Yquem y Chateau Petrus. Vinexpo fue creada por la Cámara de Comercio e Industrias de Burdeos y abrió sus puertas por vez primera en 1981, con 524 empresas de 21 países y once mil visitantes de 50 países. En 2007, exhibieron sus productos 2396 productores de 45 países y recibieron a 50,433 visitantes de 154 países en unas instalaciones que ocupan 41,000 metros cuadrados, en el llamado Festival de Cine de Cannes del Vino. El complejo consta de dos pabellones construidos en la ribera del lago (que curiosamente se llama Le lac): el Palacio de Congresos y el Centro de Exhibición. La forma más cómoda de ir de un edifico al otro es atravesando La Passerelle, el puente flotante de 430 metros de largo, construido sobre el lago y que conecta ambos edificios.
Esta actividad que este año celebra su XIV edición es el escenario donde concurren los principales productores y compradores de todo lo imaginable relacionado con el mundo del vino. Se presentan las maquinarias utilizadas en la vitivinicultura, los fabricantes de etiquetas, corcho, botellas de vino, y por supuesto, los vinos de todos los países interesados en colocar sus productos en el mercado mundial que allí concurre a evaluar lo mejor de las bodegas del mundo. El evento está organizado de tal forma, que los visitantes pueden seleccionar participar en una o varias de las variadas actividades que se ofrecen. Se celebran reuniones plenarias, conferencias magistrales, asambleas para grupos de expertos (sommeliers, enólogos, productores, vendedores, etc.) y de todo el que tiene algo que decir u ofrecer; catas ofrecidas por las bodegas participantes; conferencias de prensa; y ceremonias de inauguración y de premiación. Los participantes constituyen un grupo variopinto que representan cadenas de supermercados, vinotecas, vendedores en línea, almacenes en zonas libres, en zonas marítimas o de aeropuertos, distribuidores, compradores para hoteles, restaurantes, cruceros o líneas aéreas, grandes almacenes y periodistas del ramo. Ésta y la Feria Alimentaria de Barcelona constituyen los dos principales eventos enológicos de escala mundial. Visitarlas es mi todavía no satisfecha intención, pero estoy en ello.