La clave del éxito para Vinny Castilla es su enfoque de pensar sólo en divertirse en el terreno de juego día a día.
"Le encanta lo que están haciendo, se siente alegre," explicó Sandy Alomar, Sr., el coach de tercera base de los Rockies, cuando se le hicieron preguntas en agosto sobre el mejor bateador mexicano en la historia de las Mayores.
"Esa es una de las cosas más importantes cuando una persona tiene éxito, que hagan todo con deseo y con amor."
El nativo de Oaxaca se convirtió en el primer toletero en conseguir su cuadrangular número 300 y su millar de empujadas con un jonrón desde que Billy Williams lo hizo con un swing el 12 de mayo de 1971 con los Cachorros de Chicago.
No obstante, todos sus logros, el atleta de 37 años no se da aires y entiende que todavía no puede apreciar por completo sus récords.
"Va a ser diferente cuando me retire y ver lo que hice durante toda mi carrera. Ahorita estoy divirtiéndome mucho jugando todos los días y me sigo divirtiendo. Estoy bien contento de seguir en este nivel y seguir produciendo, que es lo importante, porque si no produces no estás aquí," explicó.
Castilla no considera que está luciendo mejor este año que como jugó la temporada anterior. El año pasado con Atlanta bateó .277 con 22 cuadrangulares y 76 carreras impulsadas.
"Yo creo que el año pasado lucí bastante bien también. Estaba bateando octavo y creo que tuve tremendo año, impulsé 76 carreras".
Su reintegración a los Rockies este año le aumentó aún más su alegría de jugar béisbol.
De la Hoya basa su optimismo en el antecedente extraordinario de que en 1989 el entonces veterano panameño Roberto "Mano de Piedra" Durán, quien había sido campeón mundial ligero, welter y superwelter, se sobrepuso a los pronósticos al vencer por puntos al estadounidense Iran Barkley para arrebatarle la corona mundial mediana del CMB.
Óscar señala que Hopkins, de 39 abriles, "es vulnerable a los derechazos" y habla de conjuntar "lo que le hace daño" a Bernard, de quien señala que está lejos de ser un hombre de hierro
Oscar De la Hoya noqueando a Bernard Hopkins por la cuenta completa, sería tan sorprendente como James "Buster" Douglas fulminando a Mike Tyson, o Henry Cooper derribando a Muhammad Alí.
Pero, Bernard Hopkins noqueando a De la Hoya, no lo sería. Como no lo fue ver a Tommie Hearns destrozando a Pipino Cuevas, o George Foreman liquidando a Joe Frazier en Kingston, Jamaica, en 1973.
Todo lo que haga evocar a David vs Goliat (De la Hoya contra Hopkins, una analogía) siempre atraerá a multitudes. De la Hoya, quien ganó el primero de sus seis títulos mundiales en 59 kilos, retará este sábado a Hopkins por el trono absoluto de los 72.600 kilogramos.
Sin embargo, en términos monetarios, De la Hoya, de 31 años, hace ver muy pequeño a Hopkins, de 39 calendarios y quien no pierde desde hace 11 años, cuando Roy Jones lo superó por puntos.
Para la pelea de su vida, Bernard Hopkins eligió cierta música que quiere escuchar en el cuadrilátero como testimonio sobre sí mismo. Cuando suba al ring para enfrentar a Oscar De La Hoya, boxeador estadounidense de origen mexicano, no será al ritmo de rap. En lugar de eso, Frank Sinatra cantará suavemente "A mi manera" "Saltaré (al cuadrilátero) con el viejo ojos azules (Sinatra)", dijo Hopkins.
La elección de la música es adecuada. Si un boxeador ha hecho las cosas a su manera, es Hopkins. Ha pasado su carrera enfrentando a promotores, entrenadores, agentes y cualquier otro del que sospechara pudiera haberse aprovechado de él. Su talento no es cuestionado, pero parecía que estaba destinado a dilapidar su oportunidad de ganar realmente mucho dinero.
Vinny Castilla sólo disfruta del juego
El jugador mexicano dice que el 2003 también fue bueno.