El fiscal británico, Alun Jones, aseguró ayer en Londres ante los siete Lores-jueces que decidirán sobre el caso de Augusto Pinochet, que las violaciones a los Derechos Humanos imputables al ex dictador bastan para extraditarlo a España, mientras los partidarios del general (r) lanzaron una intensa campaña para reahabilitar su imagen.
La gravedad de las violaciones a los derechos humanos atribuidas al Pinochet, entre ellos más de 3000 muertos y desaparecidos entre 1973 y 1990, son suficientes para extraditarlo a España, aseguró el fiscal Jones ante los Lores que reexaminarán la sentencia sobre su inmunidad soberana.
En el palacio de Westminster, sede del Parlamento británico, donde sesionan desde el lunes los Lores encargados del caso, los partidarios del general, que se desplazaron en masa el lunes hasta allí eran sólo una decena ayer bajo una lluvia pertinaz.
El fiscal también presentó a los Lores una lista detallada de los casos de torturas y de las múltiples atrocidades de las que está acusado, por la Justicia española Pinochet.
El ex dictador está acusado de haber decidido y ordenado la tortura sistemática de sus opositores, no sólo para obtener información sino también, a través del relato de los sobrevivientes, para aterrorizar a quienes estuvieran tentados de criticar al régimen.
Por su parte, los partidarios del Pinochet iniciaron ayer una campaña de rehabilitación de su dictadura distribuyendo en Gran Bretaña, Estados Unidos, España y Francia 25.000 ejemplares de un panfleto ilustrado con una foto de su enemigo jurado, el ex presidente socialista Salvador Allende, derrocado en 1973.
"Esta, habrá que encuadrarla". En la foto se puede ver a Allende con una metralleta al hombro y una leyenda: "el presidente marxista de Chile en 1973 con un fusil regalado por (el presidente cubano) Fidel Castro, que usará más tarde para suicidarse".
La imagen ilustra un panfleto de cincuenta páginas, titulado "Cuento sobre dos chilenos: Pinochet y Allende", pieza maestra de la campaña de rehabilitación lanzada por los amigos del general.
Esta operación, montada por personas allegadas a la ex Primera Ministra Margaret Thatcher, en presencia de unos 250 chilenos venidos especialmente de Santiago, está destinada a luchar contra la imagen poco favorable del general presentada por los medios de comunicación.
Los partidarios de Pinochet afirmaron ayer que esta campaña está financiada por colectas en Chile, y negaron informaciones de la prensa británica según las cuales sus manifestantes están pagados.
Este panfleto fue escrito por Robin Harris, un consejero de Thatcher.
Mientras los partidarios del ex dictador se movilizaban, en una de las salas de audiencias del inmenso palacio de Westminster, donde los Lores escuchaban por segundo día consecutivo los argumentos del fiscal, el tono era grave.
Los abogados de la parte civil, sentados a unas cuantas filas del juez español Baltasar Garzón, quien lanzó el proceso contra Pinochet "por tortura, terrorismo y genocidio", recordaron que algunos de sus crímenes eran anteriores a su toma oficial del poder.
Lord Browne-Wilkinson, quien preside las sesiones, expresó su deseo de que el Foreign Office (ministerio de Relaciones Exteriores) precise de manera formal a la corte en qué fecha Gran Bretaña reconoció oficialmente a Augusto Pinochet como jefe del Estado chileno.
"Los asesinatos, torturas y secuestros" que se produjeron bajo las órdenes del ex dictador no pueden justificar en caso alguno la inmunidad acordada a los jefes de Estado, dijo el fiscal Alun Jones.
El derecho internacional estipula que "en caso de genocidio, tortura o secuestro, la responsabilidad individual y personal está comprometida. El hecho de actuar en calidad de jefe de Estado no constituye una excusa absolutoria", añadió Jones.
Por otra parte, Sola Sierra, la emblemática líder de los familiares de detenidos desaparecidos bajo el régimen del general (r) Augusto Pinochet, viajó este martes a Londres para presenciar las audiencias de la Cámara de los Lores y contrarrestar esta campaña de los partidarios del ex dictador.
Sierra, de 62 años de edad, tiene previsto llegar a Londres. Un grupo de 30 miembros de la Agrupación de Detenidos Desaparecidos, que ella preside la acompañó hasta el aeropuerto, que se convirtió estos últimos días en el principal lugar de enfrentamiento entre partidarios y adversarios de Pinochet, debido a la multiplicación de viajes de chilenos a Londres.