La policía utilizó ayer camiones lanzaagua y gases lacrimógenos para dispersar a partidarios y oponentes al presidente Hugo Chávez que se enfrentaron frente a la sede del Congreso venezolano, registrándose varios heridos entre manifestantes y periodistas.
Partidarios de Chávez trataron de impedir que legisladores opositores ingresaran al Capitolio, pero los congresistas insistieron en que se reunirían allí a pesar de que la Asamblea Constituyente prácticamente disolvió la legislatura esta semana.
Cientos de manifestantes gritaron consignas como "Democracia sí" y "No a la dictadura" y quemaron boínas rojas, similares a las que usó el presidente Chávez durante su campaña electoral, mientras camiones de la policía arrojaban chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersarlos.
Al menos 35 personas resultaron heridas por los efectos de los gases y lesiones, reportó un vocero de los bomberos. Pudo verse a personas, entre ellos varios periodistas, desmayadas y otros ensangrentados que eran llevados en brazos a ambulancias que partían a hospitales cercanos, en medio de detonaciones de bombas lacrimógenas. Los incidentes estallaron aparentemente entre manifestantes que exigían a los miembros de la Asamblea Constituyente respetar a los poderes constituidos y otros que defendían las acciones de los asambleístas.
"Vamos a entrar al Congreso, si (allí) hay una Asamblea soberana, también hay una soberana democracia", dijo la diputada socialdemócrata Liliana Hernández. Algunos congresistas con la ayuda de sus partidarios saltaron las rejas punzantes que rodean el palacio legislativo para lograr su ingreso al Capitolio.
MEDIACION DE LA IGLESIA
Los congresistas, sin embargo, finalmente se concentraron en la sede de la Alcaldía de Caracas ante la imposibilidad de ingresar al Congreso y una comisión de ese foro acordó analizar la posibilidad de diferir oficialmente el comienzo de las sesiones extraordinarias a la espera de un acuerdo con la Asamblea Nacional Constituyente, bajo la mediación de la Iglesia Católica.
Las partes en conflicto "acordaron abrir un compás de espera, mientras se realizan las gestiones de diálogo entre los congresistas y la directiva de la Asamblea", dijo monseñor Hernán Sánchez Porras, secretario general de la Asamblea Episcopal.
A pesar de haber acordado abrir un diálogo, ambas partes expresaron cierto recelo sobre sus posibilidades de éxito.
"Tenemos un problema planteado muy grave, que es el decreto que aprobó la Asamblea Constituyente", que ordenó suspender las sesiones del Congreso y redujo notablemente sus competencias, declaró el vicepresidente de la Cámara de Diputados, Julio Castillo, del partido conservador Proyecto Venezuela. "Si ese decreto o las violaciones a la Constitución se mantienen, nosotros tendremos que volver a reunirnos para tomar las previsiones que tengamos que tomar", continuó el parlamentario.
Por su parte, el vicepresidente de la Asamblea Constituyente, Aristóbulo Istúriz, indicó que en el acuerdo de abrir un diálogo "no entramos en materia, sólo decidimos que estamos dispuestos, pero para conversar tienen que quitarnos la espada de Damócles de la convocatoria a sesiones".
CHAVEZ ASEGURA RESPETO A ESTADO DE DERECHO
En plena crisis ante el Congreso, y mientras constituyentes y congresistas acordaban la apertura del diálogo, el presidente, Hugo Chávez, ofreció un mensaje a la nación divulgado por radio y televisión, en el que llamó al "Congreso para que dé una demostración de que quiere cooperar con este proceso y no entorpecerlo, y me refiero concretamente a las fuerzas políticas que fueron derrotadas en diciembre (elecciones presidenciales) y que parecen no querer reconocer la realidad".
Chávez negó que en Venezuela esté en marcha un proceso autoritario y exhortó a los venezolanos a no dejarse involucrar en actos de violencia por los partidos tradicionales que se resisten a ceder el espacio que dominaron en más de 40 años de gobiernos democráticos.
Chávez descartó que en Venezuela se vayan a disolver los poderes públicos, a pesar de que una Asamblea Constituyente podría hacerlo.
El mandatario, que dice llevar a cabo "una revolución pacífica" desde que asumió el poder hace seis meses, habló al país pocas horas después de que en los alrededores del Congo a golpes y a gritos entre sus partidarios y detractores.
"Aquí no está previsto disolver poderes, no, y la Asamblea está dando ejemplo de ello, a pesar de que pudiera ordenar el cese de funciones de los miembros de los poderes, empezando por el presidente de la República", dijo.
Agregó que la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), con la que pretende reorganizar el país y electa para redactar una nueva Constitución, ha actuado con "moderación, buscando la conciliación, buscando el equilibrio".
"En Venezuela no se ha vulnerado ni se va a vulnerar el estado de derecho, al contrario, en Venezuela estamos en un verdadero proceso de reconstrucción del estado de derecho que vino siendo vulnerado de manera terrible en los últimos años", dijo Chávez, cuya popularidad ronda 70 por ciento, según sondeos. Añadió que "no está en marcha ningún proceso autoritario para instalar en una persona el poder omnímodo... no estamos destrozando instituciones, hace tiempo que las destrozaron".
Chávez, que llegó al poder tras capitalizar el descontento de miles de empobrecidos venezolanos, ha culpado a los partidos políticos tradicionales, Acción Democrática y Copei, de haber destrozado al país en los últimos 40 años, cuando se alternaron en el poder.
SIN FECHA PARA LAS ELECCIONES MUNICIPALES
La Asamblea Nacional Constituyente acordó suspender sin fecha los comicios municipales previstos en su país para el próximo 28 de noviembre, lo que prorroga por segunda vez el mandato de los cargos de las administraciones locales.
La decisión fue tomada anoche por la comisión de Régimen Político de la ANC, presidida por William Lara, y estará vigente hasta que la Asamblea lo considere oportuno o cuando lo determine la Constitución que se está gestando en esa cámara extraordinaria, señaló ayer la prensa local.
Los comicios municipales han sido suspendidos por segunda vez en nueve meses, ya que debían haberse celebrado en diciembre de 1998, pero la coincidencia con las elecciones presidenciales y regionales las aplazo hasta el último trimestre de este año.
El asambleísta de oposición Allan Brewer Carías señaló en la comisión de la ANC que para suspender los comicios habría que modificar la Ley Orgánica de Sufragio, como se hizo cuando se aplazaron hace meses.