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Vivian Sleim: ‘Yo pido que se respete a las vírgenes’

A pesar de la situación de su país, dice que mantiene su conexión con Venezuela, aunque trabaja simultáneamente entre ambos países.


“Virgen a los treinta” es un libro escrito por una excandidata a Miss Venezuela, cuyo contenido no tiene nada de ficción. Se trata de una historia real, personal, contada por una mujer de carne y hueso que ha  dicho que es   “apasionada, con las hormonas siempre a flor de piel, que siente con mucha intensidad... las cosas normales del día a día", pero tomó una decisión de la cual no se arrepiente.

 

 

 
No se trata de una mujer puritana, fanática religiosa ni  que está influenciada por su origen libanés,  sencillamente es una  decisión con  la cual ha querido vivir porque  sus valores así se lo indican. 

 El libro, publicado por  Editorial Planeta, se vendió como pan caliente. Los 10,000 ejemplares de su primera edición se esfumaron de las estanterías. Incluso llegó a superar a “Harry Potter” en la lista de ventas en Venezuela.

Pero no todo ha sido un lecho de rosas para  “la virgen venezolana”  que estuvo a punto de cancelar la publicación del libro un día antes de su salida y, tras el éxito del mismo, cayó en una crisis que la hizo tocar fondo.

 
Vivian Sleim es alta, delgada, guapa y de risa fácil.  Publicó “Virgen a los treinta” en 2011 y dice que hasta el momento en su vida todo sigue igual, aunque no han faltado los pretendientes, así como personas que se hayan mofado de que haya hecho un libro para contar un secreto que se supone debe ser íntimo. Sin embargo, las satisfacciones han sido más porque  descubrió con este libro que hay muchas mujeres como ella, vírgenes, para las cuales pide respeto.

¿Es bastante comercial el título del libro?

Sí es comercial.  La editorial (Planeta) quería quitarle el nombre al libro, pero pedí que no lo cambiaran. Mi trabajo me ha enseñado  lo que es mercadear, y sabía que ese nombre vendía. Le puse "Virgen a los treinta" porque el contenido tiene que ver mucho con el título del libro, aunque no es  hasta el capítulo final que  hablo de virginidad.

 
¿Tenía idea sobre cuánta aceptación iba a tener el libro?

No. Pensé que nadie lo iba a leer.

Entonces, ¿para qué o para quién lo escribió?

 
Yo pienso que un escritor escribe para sí mismo; no escribe para nadie, y yo no me considero escritora hasta ver mis segundos hijos publicados. La única que creía en mí era mi mamá, y ella me estimulaba a escribir y me decía que mi libro iba a ser un best seller.

¿Fue  concebido el libro con criterio comercial?

No. Desde que comencé a  escribir pensé que el libro debería estar en todas las librerías  de Venezuela. Ese era mi foco, era mi proyecto. Que si lo leían o no, no me importaba. Lo más importante es que cuando uno escribe, lo hace con pasión; si tú lees tus propias letras y te gusta, si puedes llorar con tus propias letras, entonces está bien. Yo soy muy crítica, cualquier libro que leo critico al autor, entonces yo me critico a mí misma. Quería publicarlo y que sirviera para la educación en valores.

¿Es "Virgen  a los treinta" un libro de sexualidad, sexo o qué?

No es un libro de sexo; es un libro sobre valores en el cual realzo los valores de los jóvenes. Es un libro para los jóvenes, para los adultos, para los padres para que instruyan a sus hijos, para que se cuiden.

¿Le hacía mucha falta a Venezuela un libro como este?

Venezuela es el país en Latinoamérica con el índice más alto de embarazos precoces, es por eso por lo que vi la necesidad de presentar y poner mi libro en las librería, en dar charlas. Muchos jóvenes se sienten identificados con eso. Trata sobre la abstención; es una montaña rusa, tanto te ríes como puedes llorar también.

Hay gente que está en el otro extremo,  no rinde culto a la virginidad, ¿cómo ha recibido esta declaración  de parte suya cuando eso parece  pasado de moda?

He recibido también críticas, tanto buenas como negativas. Desde España un padre elogió el libro, lo mismo que en Italia; sin embargo, he recibido críticas negativas, pero eso te hace crecer.

¿En que núcleo ha identificado a sus principales lectores?

Creo que en todos. Personas entre 13 años hasta 40. Me han dicho de todo, hasta que me detestan —por las redes sociales—, pero terminan comprando el libro por curiosidad y muchos después me dan las gracias por el contenido. Insisto en que el placer de un escritor no es que te lean, sino que tú puedas sentir placer con lo que escribes.

¿Sintió algún recelo antes de dar a conocer mediante un libro una situación tan personal como es su virginidad?

Yo tenía miedo, pero mi mayor motor y fuerza fue mi mamá, que cuando yo tenía miedo, me lo quitaba. De hecho un día antes del lanzamiento del libro le dije a la editora que parara todo. Mis hermanos estaban recelosos de que se supiera sobre mi vida privada en Venezuela, y mi mamá no me dejó y llamó a la editorial y dijo que el libro va porque va. El recelo más que nada fue por mis hermanos, por el respeto hacia ellos, y al final terminaron  llorando y apoyándome con emoción. Los miedos los enfrenté y los sigo enfrentando.

Usted fue candidata a Miss Venezuela en 2001, ¿qué la ahuyentó de ese mundo?

Fui modelo durante siete u ocho años, me habían visto en una revista y fui al concurso, pero me retiré dos meses antes por una propuesta indecente de uno de los jurados. Me pidió que fuera a la cama con él,  y me retiré del concurso  porque sabía que yo no nací para esas cosas.

¿Para qué ha servido divulgar que usted sigue siendo virgen a los 30 años?

Ayudé a mucha gente. Creo que todos los escritores ayudamos. Escribo una columna sobre mujer  para el periódico   Latin Opinion Baltimore, y ahí también la gente responde y agradece diciendo que necesitaban escuchar algo de lo que escribo. Así ayudamos a la educación, a fomentar la lectura, lo cual espero poder hacer en Panamá.

Desde el 2011 —cuando se publicó el libro— hasta la fecha, Venezuela ha cambiado, tiene hasta presidente nuevo, ¿tiene eso algo que ver con su deseo de querer proyectarse en Panamá y en otros países?

Tiene que ver con mi empresa de mercadeo que tiene negocios por acá. Amo mi país, sigo teniendo mi conexión con Venezuela, sigo trabajando simultáneamente entre Venezuela y Panamá; no dejaría jamás a mi país por la situación que está enfrentando porque sería una manera muy cobarde. Estuve luchando en las marchas.

A propósito, ¿de qué lado está usted?

(Carcajadas) No lo voy a decir. Trato de no meterme mucho en la parte política, pero en mi Twitter llega un momento que no puedes ocultar la efervescencia de ver cómo maltratan a los estudiantes. También critico esto  de que somos un país muy controversial, muy dividido, en donde hay una parte luchando en una calle y en otra se está celebrando un casting para Miss Venezuela. Eso es lo que yo no entiendo, porque mientras no haya un pueblo unido no va a salir nada adelante. Y mientras no salga el pueblo-pueblo, que son los barrios, creo que vamos a seguir estando como estamos. Necesitamos mucha unión, mucha paz, pero sobre todo más voluntad de todos.

Entiendo que ya hay un nuevo libro en ciernes.

Después de escribir "Virgen a los treinta", caí en una depresión muy fuerte. Llegó un boom que no esperaba, fue algo muy fuerte para mí, y después necesitaba mi calma. Llegó un momento en el que no quería ser eso que la gente ve, sentirme un objeto, y empecé a escribir y aunque quise huir, no pude. El efecto que tuvo "Virgen a los treinta" es que la gente me empezó a ver entre una sexóloga y una amiga. Me contaba sus historias a través de la cuenta oficial de Facebook que tuve que crear. Tuve que leer centenares de historias, muchas me gustaron. Saqué las siete que más me marcaron y que me enseñaron, me hicieron llorar y tocar fondo, y sobre ellas versa el próximo libro.

¿A qué se refiere con tocar fondo?

Fueron las que me llegaron al corazón. Si yo no soy feliz, y lo tengo todo; por qué esa persona no tiene nada y es feliz. Hablo sobre la homosexualidad, sin criticar a ningún género, que se les respete; y tal como a ellos se les respeta ahora, yo pido que se respete a las vírgenes; a ese gremio de vírgenes que somos muchas y la gente no se da cuenta. Aquí se destapó un tabú y mucha gente se sintió bien con eso.

¿Cómo los machistas recibieron "Virgen a los treinta"?

Ahí también hablo de machismo, sin atacar a nadie, pero desde la perspectiva de las necesidades de la mujer que van más allá del impulso masculino de querer llevarte a la cama.

¿Ha alejado a los pretendientes esta revelación sobre su virginidad,  o ahora tiene más?

Ahora todo el mundo se acercó más. Recibía fotos indecentes, de pipís y cosas de esas. Se acercaba mucha gente, pero no todo el mundo que se te acerca es para bien. Yo me quedo muy propia con mi núcleo, conozco muchísima gente, pero creo que mis amigos son muy reducidos y mi pilar es mi familia, y trataba de mantenerme en mi propio hogar. 


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929162
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América