José Fernández lanzó la pelota con tal velocidad, que el sonido que hizo al golpear el guante del catcher resonó en todo el estadio Marlins Park.
Y eso que ni siquiera está cerca de lanzar con toda la potencia.
La recuperación del pitcher cubano de una cirugía de reconstrucción del codo pasó a la siguiente etapa, en la que el as de los Marlins comenzó un programa de lanzamientos. Ayer realizó 25 envíos, en la segunda sesión de lanzamientos de un programa de rehabilitación. “Siento como si nunca hubiese sido operador”, afirmó Fernández.