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"Voy por lo que me pertenece", Córdoba

El púgil panameño viajó a suelo alemán, una libra por encima del peso de la pelea y espera no esforzarse en rebajar.


AÚN está latente esa imagen en sus pupilas, cuando el árbitro puertorriqueño David Pabón levantaba su mano, junto a la del ucraniano Wlademir Sidorenko, haciendo efectiva la decisión de los jueces: un empate.
"Voy a Alemania a traer lo que es mío", fueron las últimas palabras de Ricardo "Maestrito" Córdoba, antes de abordar un avión que lo llevaría a Stuttgart, Alemania, para la revancha mundialista.
A las ocho de la mañana de ayer, Córdoba partió junto a su entrenador Celso Chávez y su manejador Roberto Grimaldo, con la esperanza de que en su tercer intento logre ganar una corona mundial.
"Estamos mejor preparados que en la pelea anterior y sólo en espera de que suene la campana", expresó "Maestrito".
Córdoba fue despedido por familiares, entre ellos su madre, Bety Mosquera.
"No perdí la pelea anterior, fue que no me la dieron; sin embargo, entiendo que debo salir a tirar muchos golpes y con mucha agresividad", expresó el retador a la corona gallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
"Maestrito" viaja a Stuttgart en 119 libras y, con las más de 12 horas de viaje, aumentará unas cuatro libras, peso que según su entrenador es bueno para trabajar en Alemania.
Para el día martes y miércoles, Celso Chávez pretende realizar una sesión de guanteo leve, máximo tres asaltos, entre Córdoba y Anselmo "Chemito" Moreno.
El fin de este trabajo, sería para reforzar los aspectos relacionados con la distancia del "Maestrito".
"No tenemos excusa en esta ocasión, debemos ganar porque hemos hecho las cosas bien, el trabajo físico, el mental y lo relacionado con los aspectos estratégicos del combate", expresó Chávez.
"Tenemos algo claro, algo que debemos hacer durante la pelea para evitar sorpresas, ser más agresivos y tirar gran cantidad de golpes", indicó Chávez.


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270011
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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