Aquel chico cuando encuentra al amigo de tres letras suelta su sonrisa a flor de labios y con la camisa escarlata engalana la noche, y a esa afición necesitada de ilusión y vida.
No te pongas triste, muchacho. Estamos contigo. Eres importante para este país. Eres la esperanza de un equipo y de una eliminatoria.
A José tenemos que animarlo, escribirle cartas, y que la Federación se las haga llegar. Porque José es de esos jugadores que hay que recibir con papelitos. Tenemos que motivarlo, que no se nos deprima.
Porque Garcés, junto a su compadre, Luis Tejada, son la dupla nacional. Son nuestros delanteros letales.
¿Cuántas veces lo ha llamado Guimaraes? ¿Y el señor Alvarado? A Garcés no lo podemos abandonar.
Este jugador te cambia una noche. Te convierte la tristeza en esperanza. Estoy seguro que la afición sabe lo que hablo. Suerte José.