Wenger se sintió "agraviado" por la actuación de Probert, al que criticó por no señalar "un penalti" y por la expulsión de su jugador, Johan Djourou.
El preparador del Arsenal dijo que la falta "del suizo Philippe Senderos sobre el brasileño Gervinho en la primera parte fue penalti en un 200 por cien", y calificó al árbitro como "ingenuo" por mostrar la segunda tarjeta amarilla a Djourou en "una falta que no fue".
Arsene Wenger, además, reconoció estar decepcionado por la derrota en el estadio Craven Cottage, que supone haber dejado pasar una buena ocasión de haberse asentado en la clasificación.
El entrenador francés del cuadro londinense rechazó fijar un plazo sobre la disponibilidad de Thierry Henry con el Arsenal.