Arsène Wenger, técnico del Arsenal, defendió ayer al Barcelona tras las acusaciones recibidas del entrenador del Real Madrid, José Mourinho, y se niega a creer que el conjunto azulgrana planeara una conspiración para llegar a Wembley.
"Me niego a creerlo (un amaño del Barcelona) porque el día que crea eso, será imposible asimilarlo. Esta temporada el Barcelona se encontró con algunas ventajas, pero fueron accidentales", explicó.
Wenger no encuentra ninguna irregularidad en la victoria barcelonista del miércoles en Madrid.
"Es difícil para mí comentar algo así porque nosotros estuvimos envueltos en una situación como esa", dijo Wenger, sancionado por la UEFA por arremeter contra el árbitro Massimo Busacca tras la expulsión de van Persie en el Camp Nou.
Por su parte, el entrenador del Chelsea, el italiano Carlo Ancelotti, rechazó la teoría de la conspiración en favor del Barcelona.
"No creo en una conspiración. El fútbol es el fútbol y punto. Los árbitros pueden cometer errores y quiero pensar que todo está bien, que todo es transparente, porque este es mi trabajo", dijo el preparador italiano.