Winky Wright trotó por todas partes del mundo durante 14 años buscando combates y rivales en lugares que ni siquiera podía pronunciar.
Ya no tendrá que hacerlo. De ahora en adelante, habrá que pedirle cita.
Relegado en un segundo plano por mucho tiempo, Wright finalmente subió a la cúspide en el boxeo con su victoria el sábado en la noche ante Shane Mosley, unificando los cetros de la división superwelter. "Hace tiempo que venía esperando por este momento", declaró Wright. "Muchos me rehuían. Shane fue el único que se atrevió a pelear conmigo".
Ello terminó siendo un gran error para Mosley, uno que le costará más en el bolsillo. El ex campeón tenía pactada una pelea con el puertorriqueño Félix Trinidad este año, y que le hubiese valido una cheque por 10 millones de dólares. Por el contrario, fue el turno de Wright, quien por años clamó por protagonizar una cartelera importante y aprovechó al máximo cuando finalmente se le presentó la ocasión.
"Todo lo que quiero es pelear con los grandes para terminar diciendo que me enfrenté a los mejores", dijo Wright. "Ahora, puedo medirme con los Trinidad, los (Oscar) De La Hoya y (Bernard) Hopkins".