- 74 impactos fue ayer el resultado final de Woods en una jornada en que no llenó las expectativas del público.
Tiger Woods regresó ayer a la Gira de la PGA por primera vez en más de tres meses y dijo que se sentía “fantástico”.
Se refería a su espalda, no a su juego.

Woods inició con dos bogeys consecutivos, cometió otros cinco en un tramo de siete hoyos alrededor de la vuelta en el difícil campo del Congressional y finalmente se encarriló al final de la primera ronda del Quicken Loans National para firmar una tarjeta de 74 golpes, tres sobre par.
Woods quedó empatado en el sitio 83 -solo 19 jugadores tuvieron un marcador mejor-, y deberá tener un mejor desempeño hoy si quiere evitar no pasar el corte por primera vez en dos años.
“Cometí muchos errores pequeños”, afirmó. “Así, jugué mucho mejor de lo que indica el marcador”, agregó.
El Congressional tuvo mucho que ver en ello.
Dos semanas después de un Abierto de Estados Unidos que no tuvo rough, el Congressional hizo sentir lo mismo. Cualquier golpe que se salía un poco del fairway quedaba enterrado, lo que le dificultaba incluso a los jugadores más poderosos llegar al green en algunos de los hoyos más largos de par 4.
Greg Chalmers concluyó con tres birdies consecutivos para un 66 y una ventaja de un golpe sobre Ricky Barnes y Freddie Jacobson.
Por su parte, el campeón defensor Bill Haas, Patrick Reed, Erik Compton, segundo lugar en el U.S. Open, y Tyrone Van Aswegen, firmaron 68.