Si bien el campeón Tiger Woods no está dominando a sus rivales como hace dos años, mantiene intacto su favoritismo para ganar el Abierto de Estados Unidos que comienza hoy en el trazado de Olympia Fields.
El golfista estadounidense, de 27 años, que no gana un título de los torneos grandes desde que se adjudicó el Abierto de EEUU el año pasado por tres golpes en el campo de Bethpage, cree que su juego se está acercando a lo que él pretende.
“Creo que mi juego está empezando a mostrar signos positivos y estoy conforme con eso”, dijo Woods, quien redujo sus participaciones este año tras una intervención quirúrgica que se le realizó en una rodilla en diciembre.
Woods buscará su tercer título en el Abierto, donde superó a sus rivales por 15 golpes al conseguir su primer título en Pebbe Beach en 2000.
Con cuatro rondas de 65, 69, 71 y 67 golpes, igualó el récord del torneo con un total de 272, con un margen de victoria que eclipsó la marca de 11 golpes en el campeonato que ostentaba desde 1899 Willie Smith.
A pesar de haber culminado en el duodécimo lugar en Southern Hills en 2001, cuando el sudafricano Retief Goosen ganó después de vencer a Mark Brooks en el desempate, Woods volvió a su nivel con una sobresaliente actuación el año pasado en Bethpage.
Woods cerró su participación con 72 golpes y se quedó con el octavo título grande de su carrera, que le permitió convertirse en el primer golfista en ganar dos veces consecutivas el Abierto de EEUU.
Con su habitual preparación meticulosa para los torneos más importantes, Woods recorrió por primera vez el trazado Olympia hace varios días y está expectante a lo que suceda el fin de semana en el segundo Abierto más importante del semestre.
“Es una cancha de golf diferente que tiene muchos ángulos”, dijo Woods.
“Hay que pensar mucho cada decisión y pegarle a la pelota de una manera equilibrada para que no se salga de curso”, destacó el estadounidense. “En Bethpage, era directo hacia adelante, y adelante y seguir adelante y con velocidad”, señaló. “Pienso que estaré utilizando más una madera tres que otro palo (en la salida) (...) Creo que va a obligar a todos a jugar más defensivamente. Eso es lo que caracteriza al Abierto de los Estados Unidos”, agregó Woods.
Continuando con la tradición en el Abierto, el campeón hará su salida en las primeras dos rondas con el campeón del Abierto Británico, el sudafricano Ernie Els, y el campeón aficionado de Estados Unidos, Ricky Barnes.