Lo tiene al alcance de la mano. Sólo una semana más y se convertirá en el golfista que ha conseguido dominar el ránking mundial durante más tiempo. Sólo un par de problemas: El US PGA, Ernie Els y Vijay Singh.
Tiger Woods, por primera vez en 331 semanas consecutivas, se enfrenta a la posibilidad de perder el liderato de la clasificación mundial y, además, lo hace en su mayor suplicio desde el US Open de 2002, en uno de los cuatro "majors".
Los nervios ya no pueden con él. Lleva demasiado tiempo sin ganar un torneo en el formato stroke-play y mejor no hablar de los torneos del Grand Slam. Su último grande lo logró en el US Open de 2002 con tres golpes de ventaja sobre Phil Mickelson. Y desde entoncés... Nada. Su último torneo del circuito estadounidense, fue el Accenture Match Play de principio de temporada, que se juega bajo el formato de match-play. Así, la última victoria de Tiger en el formato habitual de competición se remonta al American Express de septiembre de 2003. Demasiado tiempo como para permitir que los nervios puedan ahora con él.
Con toda la rumorología sobre los quebraderos de cabeza que la boda con la rubia sueca Elin Nordegren, con los cruces dialécticos aireados en la prensa con Butch Harmon, su antiguo entrenador y gurú donde los haya en el golf profesional, con las dudas crecientes sobre su juego... Con los mil y un problemas que azotan a Tiger Woods ante la semana más crucial de los últimos tiempos en su carrera deportiva, el "Tigre" ni se inmuta. Al contrario, sonríe enseñando el colmillo.
Greg Norman estuvo al frente del ránking mundial 331 semanas consecutivas, exactamente el mismo número que suma Woods. Además, el de Cypress ha quedado entre los siete primeros en sus seis últimas apariciones. Un dato más a tener en cuenta en su motivación. Ya le toca ganar, la espera ha sido larga.
Woods: ¿récord o debacle?
El mejor golfista de todos los tiempos (con permiso de Jack Nicklaus) tiene ante sí el reto de superar la plusmarca del "Tiburón Blanco".