Una presión endemoniada, desde que el sonido de la campana estremezca las entrañas del Coliseo Olímpico de Guadalajara, en Jalisco, México, es la que pretende aplicar el boxeador panameño Ameth “Cloroformo” Díaz cuando se enfrente al campeón de peso ligero de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), el mexicano Miguel “Títere” Vázquez.
El experimentado entrenador panameño Rigoberto Garibaldi no reveló por completo el plan que se utilizará la noche del próximo 21 de enero, cuando estén frente a frente Díaz y Vázquez, pero sí dio a entender que el mexicano será presionado como nunca antes en su carrera como boxeador profesional.
“La estrategia la tenemos bien definida. Solo te puedo adelantar que Ameth Díaz presionará al ‘Títere’ desde el primer asalto. Recuerda quién será el boxeador de la pegada la noche del combate”, dijo Garibaldi, mientras seguía muy de cerca cada movimiento de “Cloroformo” en el Gimnasio “Maco” Arboleda.
“Tenemos mucha confianza en Ameth Díaz, porque está haciendo las cosas bien en el gimnasio. Este muchacho tiene hambre de ser campeón del mundo y sé que lo va a lograr”, agregó Garibaldi.
Más confianza.
“Cloroformo” seguía castigando inmisericorde a uno, de los más de cinco sacos que había en el gimnasio.
Precisamente esa furia con que castigaba Díaz el saco llevó a que otro de los entrenadores de la cuadra “Los Rockeros”, Francisco “Tolete” Arroyo, vociferara a los cuatro vientos un triunfo del panameño en territorio mexicano.
“El problema no lo tiene Ameth Díaz que es el retador. El problema lo tendrá el ‘Títere’ cuando lo presionemos y no sepa dónde esconderse. Además, recuerda que el que pega aquí es Ameth Díaz”, comentó con mucha seguridad Arroyo.
Mantiene la promesa.
Después de casi dos horas de intenso entrenamiento, “Cloroformo” conversó con 10 Deportivo, volviendo a refirmar su promesa llena de dinamita pura.
“Ese ‘Títere’ tendrá que esconderse detrás del árbitro para que no le pegue. Esta oportunidad para pelear por un título del mundo siempre la soñé y, ahora que la tengo al frente, no la voy a desaprovechar”, expresó Díaz, un gladiador de 28 años y 21 triunfos por la vía del sueño.