Chad Curtis rompió un empate en la décima entrada con un cuadrangular y colocó a los Yanquis de Nueva York a un triunfo de saborear el champagne al derrotar ayer a los Bravos de Atlanta 6 carreras 5, en el tercer partido de la serie mundial.
La victoria se la acreditó el panameño Mariano Rivera, quien trabajó en la novena y décima entrada, sin dar mayores libertades.
Otro héroe del juego fue el segunda base Chuck Knoblauch, quien en el octavo episodio, empató el juego a cinco carreras con un jonròn contra Tom Glavine, cuando perdían 5 a 3. La derrota fue para Mike Relimger.
Hoy se juega el cuarto partido y los Yanquis enviarán al montículo a Roger Clemens, mientras que los Bravos a Jhon Smoltz.
Los Bravos despertaron desde el primer episodio ante los envíos del abridor de los Yanquis, Andy Pettitte, con sencillo de Gerald Williams, siguió Bret Boone con doble al jardín derecho.
Chipper Jones pegó un rodado a la tercera base que pifió Scott Brosius, lo cual permitió que Williams anotará la primera del partido, pero Jones fue sacado en la inicial.
Brian Jordan fue boleado, Andrw Jones salió en rodado a las manos de Pettitte y José Hernández a las manos de Derek Jeter.
La respuesta de los Yanquis frente a Tom Glavien fue inmediata ya que en la parte baja del primer acto Chuck Knoblauch llegó hasta segunda base luego de dar una línea al derecho la cual no pudo retener en el guante Brian Jordan. Derek Jeter salió en elevado a la manos de Jordan y Knoblauch pasó a la tercera base; seguidamente Paul O"Neill dio hit al izquierdo para empujar la carrera del empate y poner las acciones 1-1.
Los Bravos golpearon fuerte a Pettitte en el tercer capítulo con cuatro imparables que se reflejaron en tres carreras; Boone inició con otro batazo de dos bases, Jordan ligó hit al derecho remolcando a Boone.
Andruw Jones también pegó de hit y José Hernández empujó las otras dos carreras con un doble al prado izquierdo dejando el partido 4 carreras a 1.
En tres entradas los Bravos le habían pegado siete imparables a Pettitte, tres de ellos dobles.
En la cuarta entrada Atlanta desplegó más su ofensiva con otra anotación en las piernas de Williams, quien se embasó por hit; Bret Boone sumó su tercer doble del partido, el cuarto seguido en dos partidos, para empujar a su compañero con la quinta carrera.
Chipper Jones conectó sencillo al central provocando la salida del partido de Pettitte, quien reemplazado por Jason Grimsley.
Los Yanquis recortaron la desventaja tras un jonrón al lado derecho de Chad Curtis en la parte baja de la quinta entrada, quedando el juego 5 a 2.
Glavine soportó otro cuadrangular más en el séptimo acto cuando Tino Martínez se llevó la barda del prado derecho y Nueva York se acercó a 5 a 3.
Grimsley y Jeff Nelson, quien entró en el sexto capítulo, no dieron mayores libertades hasta el octavo.
En la parte baja de esa entrada los Yanquis igualaron las acciones luego que Joe Girardi diera hit y Knoblauch pegó un cuadrangular para empatar el partido a 5 carreras. Esto provocó la salida de Glavine.
Joh Rocker entró a tratar de sofocar la rebelión yanqui; fue recibido con sencillo de Jeter, pero O"Neill intentó tocar saliendo un pequeño elevado a la inicial que dejó caer el inicialista Brian Hunter para poder sacar una doble matanza forzando a Jeter en segunda y colocando out a O"Neill en primera tras no correr de inmediato al contacto con la bola.
Mariano Rivera entró a la loma de los sustos en el noveno; recibió un hit de Brett Boone, quien fue reemplazado por Otis Nixon quien fue puesto fuera en segunda tratando de robarse la base. Rivera sacó los otros outs sin problemas. Lo mismo hizo en la décima entrada.
En el décimo Chad Curtis dio el cuadrangular para cerrar el partido y dejar tendidos a los Bravos.