En cifras
- Muertos
- 17 fueron los muertos en este pasaje negro de los Juegos Olímpicos modernos.
- Motivaciones
- El conflicto llevó al comando palestino a tomar la concentración de los atletas israelíes.
- Fecha
- El 5 y 6 de septiembre de 1972 se dieron los hechos del “septiembre negro” en Múnich.
Ildefonso Lee, un destacado pesista nacido en Panamá, estuvo en un momento trágico que dio un giro de 180 grados a los Juegos Olímpicos de la edad moderna.
Lee participó en los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972, en donde atletas israelíes fueron secuestrados por parte de un comando palestino.
Lee contó a que pudo ver a los rehenes y a sus captores desde su balcón y que uno de los primeros muertos en el asalto a la Villa Olímpica era un atleta de las pesas junto con su entrenador, ambos conocidos por él.
10 Deportivo¿Qué recuerda de los atentados de Múnich de 1972?
Recuerdo que fue la tercera olimpiada en la que yo participaba, como atleta de levantamiento de pesas. Nosotros estábamos concentrado en la Villa Olímpica, que era una base militar, pero en su momento se escogió para que los atletas vivieran allí durante los Juegos Olímpicos. Era un lugar muy amplio. Recuerdo que los israelíes estaban alojados en un edificio de un alto. La vigilancia era estricta.
¿Cómo los tomó el atentado?
Para todos fue una sorpresa, cuando de madrugada un grupo armado de palestinos invadió el edificio de la delegación de Israel. Recuerdo con claridad que en la villa corría el rumor de que habían muerto tres de la delegación.
¿Conocía a alguno de los que fallecieron?
Sí, yo conocía a uno de los rehenes muertos. Era un atleta de apellido Berger (David Berger), quien era un levantador de pesas, con el cual había podido conversar días previos al atentado. Junto a él murió su entrenador.
¿Cómo fueron esos momentos de terror?
A pesar de toda la seguridad, nosotros como atletas pudimos acercarnos al lugar, llegando a ver muchas de las maniobras de la policía, inclusive, en su momento pudimos ver a los terroristas cuando salían del edificio a negociar con los alemanes.
¿Qué fue lo que más marcó su carrera en este atentado?
Sabíamos, por lo medios de comunicación, que los palestinos y las autoridades habían llegado a un acuerdo. Los terroristas pidieron un avión, y que el mismo estuviera esperándolos en el aeropuerto de Múnich. Nosotros, los panameños estábamos alojados en un edificio de dos alto. En una noche decidí pararme y salir al balcón y observé llegar un bus de escuela a un lote que estaba al frente de nuestro edificio, luego de eso aterrizaron tres helicópteros en ese mismo campo, de los buses bajaron los secuestradores y los rehenes, todos atados de mano y por el cuello, para luego ser subidos a dos helicópteros que se dirigían hacia el aeropuerto. Ese momento marcó mi vida. Aunque no tenía que ver nada en el atentado, nos vimos en los lugares de esos chicos, que solo querían competir por su país. Al día siguiente nos enteramos que en el aeropuerto se dio un tiroteo, en donde murieron tres terroristas y todos los rehenes, fue algo bastante triste.
¿En algún momento pensó en no viajar más a competir?
Siempre hay un temor cuando pasan cosas como estas de que uno puede ser una de las víctimas de estos sucesos.
¿Ser testigo de ese suceso trágico lo afectó en su rendimiento deportivo?
Te confieso que no. No estábamos involucrados los panameños, sabíamos que era algo entre esos dos países. Uno como atleta, que viaja bien preparado, uno intenta superar esta situación y seguir adelante. Te aceptó que me sentí mal, en cierto modo, porque había una persona que conocía y cosas como estas no deben suceder en eventos deportivos. Pero dentro de lo competitivo nunca hubo una afectación, porque ese atentado tenía nombre y apellido. Luego de este atentado las medidas de seguridad subieron, pero los atletas panameños se sobrepusieron a todas esas imágenes y seguimos adelante.