AUN CUANDO el método en sí es el resultado de un trabajo en equipo, su perfeccionamiento corresponde a la panameña Yolanda Corbett, y se inscribe en una de esas jornadas destinadas a impactar positivamente a la humanidad.
No puede ser de otra manera porque la "malaria es una enfermedad que mata entre 1 y 2 millones de personas por año, la mayoría, niños, y para alcanzar mecanismos que la combatan efectivamente se invierten hoy muchos recursos en el mundo. De ahí la importancia que tiene alcanzar logros significativos en la lucha para erradicarla.
En este caso hablamos del Método Fluorescente para el Estudio de Compuestos Antimaláricos, una investigación realizada en principio por un equipo encabezado por el Dr. Eduardo Ortega-Barría y del cual Yolanda Corbett hacía parte. Fue el propio Ortega-Barría quien le asignó a la joven farmaceuta panameña el perfeccionamiento del método, una jornada que le llevó más de dos años, pero cuyos resultados son hoy de obligada consulta para investigadores del tema.
La labor de la joven científica se inscribe un programa de cooperación denominado ICBG-Panama, del Instituto Smithsonian, la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT), y la Universidad de Panamá.
"Buscamos sustancias químicas en las plantas del bosque tropical y en los organismos marinos que tienen el potencial de ser medicamentos. Los ecosistemas del trópico, como los que tiene Panamá, están repletos de organismos que tienen las sustancias químicas que buscamos. Pero hay que tener las herramientas que nos permitan saber que hemos encontrado la sustancia con las propiedades curativas.", dijo a Semblanzas el Dr. Todd Capson, administrador científico del ICBG-Panamá.
Y el método perfeccionado por Corbett es precisamente una de esas herramientas. Cpason nos dijo que "el trabajo de Yolanda fue enfocado en la malaria... Había una necesidad urgente de desarrollar una técnica nueva para descubrir sustancias activas contra esa enfermedad, pues la técnica tradicional utiliza isótopos radioactivos que se incorporan al parásito que causa la enfermedad.
Pero a esta metodología no la consideramos apropiada porque no queríamos importar y utilizar componentes radioactivos. Es decir, queríamos una tecnología mas "limpia" pero igual de efectiva. Mi colega Eduardo Ortega del laboratorio INDICASAT tenía la idea de usar sustancias florescentes en vez de la radioactividad y puso Yolanda a trabajar en esto."
Quizás las calles de Betania o el Colegio La Salle podrían contestarnos mejor esa pregunta. Es la única mujer de seis hermanos: Alberto, Eduardo, Allan, Javier y Jorge. Y es hija de Eduardo Arturo Corbett y Yolanda Rodríguez de Corbett.
Hizo sus estudios primarios y secundarios en el Colegio La Salle, obtuvo una licenciatura en Farmacia en la Universidad de Panamá y luego hizo una maestría de especialización en Ciencias Biológicas con Especialización en Biotecnología en la Universidad Santa María La Antigua.
El Doctor Capson nos ha contado que para desarrollar el método que comentamos "Yolanda tuvo que aprender cultivar el parásito que causa la malaria y pasó casi un año en los Estados Unidos aprendiendo como hacerlo. No es nada fácil por que el parásito es muy quisquilloso. Una vez que Yolanda aprendió cultivar el parásito, ella perfeccionó la técnica fluorescente, lo cual tomó alrededor de dos años de trabajo arduo. Lo publicamos en una revista científica de renombre internacional en febrero de este año."
YC: Primero que todo, deseo señalar que la creación del método fluorescente para el estudio de compuestos antimaláricos ha sido el producto de un trabajo en equipo, cuya referencia bibliográfica es la siguiente:Yolanda Corbett, Liuris Herrera, Jose Gonzalez, Luis Cubilla, Todd L. Capson, Phyllis D. Coley, Thomas A. Kursar, Luz I. Romero, And Eduardo Ortega-Barria. A Novel Dna-Based Microfluorometic Method To Evaluate Antimalarial Drug Activity. Am. J. Trop. Med. Hyg., 70(2), 2004, pp. 119-124.
YC: Básicamente, se perseguía contar con un método sensible no radioactivo y de esta manera evitar el manejo de sustancias deletéreas a la salud; el empleo de una sustancia fluorescente representaba una alternativa, no sólo por el hecho de que era más segura, sino también porque se aprovechaba el hecho de que los eritrocitos (glóbulos rojos) carecen de ácido desoxirribonucleico (ADN) y de este modo era posible detectar la presencia o ausencia del parásito, en el cual sí está presente. Por lo tanto, el método fluorométrico prometía ser una prueba eficiente, sencilla e innovadora y con la cual era eventualmente posible una aplicación práctica con su semi- o completa automatización.
Ha sido el Dr. Eduardo Ortega-Barría quien emitió la idea de utilizar un fluorocromo para detectar actividad antimalárica, dejando bajo mi responsabilidad, con su debido asesoramiento, la ejecución de los experimentos de la estandarización. De manera que, con la implementación de un trabajo en equipo, básicamente el Dr. Ortega-Barría, la Lic. Liuris Herrera (quien tuvo una participación activa relevante en este trabajo) y mi persona, se pudo finalmente obtener un método fluorométrico, el cual permite la detección de actividad antimalárica en compuestos purificados y en extractos crudos naturales provenientes de plantas u organismos marinos, basado en la intercalación del PicoGreen®, en el ADN del parásito, utilizando un lector de fluorescencia sencillo. El PicoGreen® es un fluorocromo comercial ultra-sensitivo, que se intercala en el ADN de doble cadena.
YC : El cultivo in vitro del P. falciparum es considerado uno de los más difíciles en establecer y mantener, ya que requiere de eritrocitos y suero humano frescos provenientes de donadores sanos y bajo ningún tipo de tratamiento.
Además, el medio de cultivo (nutrimento) debe ser renovado constantemente, requiriendo además de una mezcla especial de gases necesaria para su supervivencia. Para poder estandarizar el método, primero fue necesario establecer el cultivo in vitro de P. falciparum en el laboratorio del Dr. Ortega-Barría. En aquel momento ningún laboratorio en Panamá contaba con el cultivo, razón por la cual fue necesario, en un inicio, mi adiestramiento en el manejo del cultivo in vitro del P. falciparum y en algunas técnicas de screening de compuestos en varios laboratorios de USA. El mismo fue realizado en los laboratorios del Dr. Dennis Kyle en el "Walter Reed Army Institute of Research" (WRAIR) en Washington, D.C., y del Dr. Phillip Rosenthal en la Universidad de California San Francisco, San Francisco, California, implementándose así la metodología de dicho cultivo en el laboratorio del Dr. Ortega-Barría. Es esta transferencia de tecnología precisamente uno de los objetivos primordiales del "International Cooperative Biodiversity Groups" (ICBG), de los Institutos Nacionales de Salud de USA, el cual sufragó los fondos para mi entrenamiento en el cultivo y tamizado o "screening".
YC: El ICBG-Panamá en términos generales, se basa en la búsqueda, desde fuentes naturales, de químicos activos contra parásitos u otros microorganismos como un mecanismo para conservar la naturaleza. Representa un programa de colaboración entre el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) y varias instituciones de instrucción y de salud de Panamá, cuyo administrador científico es el Dr. Todd L. Capson.
De manera que una vez logrado mantener el cultivo in vitro de P. falciparum en óptimas condiciones, el siguiente paso era el de desarrollar un ensayo de "screening" de los extractos de plantas.
YC: Varias y diversas fueron las pruebas que se debieron llevar a cabo antes de poder obtener un ensayo que reuniera las características trazadas desde nuestros objetivos iniciales. Nuestro punto conclusivo fue establecido luego de probar que el método así obtenido con PicoGreen®, y eventualmente con cromógenos análogos, era igual de sensible a aquel estándar (radioactivo), lo cual pudo verificarse al comparar la actividad mostrada por ambos bioensayos de compuestos antimalariales ya conocidos. Este método fluorométrico ha sido utilizado con éxito para evaluar la actividad antimalárica de muestras de origen natural y, de esta forma, guiar la purificación de moléculas desde un extracto crudo complejo.
Usualmente para investigar antígenos contra la malaria se tienen que usar materiales radioactivos. Conseguir, mantener y disponer de los materiales radioactivos particulares para este tipo de investigación es sumamente costoso, por lo que suponemos que la mayoría de la investigación hacia estas enfermedades se hace en países del norte, que ya no tienen mucha biodiversidad nativa. bbb¿Cómo resuelve este problema tu descubrimiento?
YC : En efecto, la herramienta modelo para detectar actividad anti-P. falciparum consiste en un método que emplea radioactividad, el cual se basa en la incorporación de un isótopo radioactivo llamado hipoxantina marcada con tritio -isótopo radiactivo del hidrógeno- (3H-hypoxanthyne), el cual marca el ADN del parásito, para así medir su replicación dentro del eritrocito. Este método es considerado el modelo y el mismo es muy sensible y puede ser utilizado para medir un gran número de compuestos; sin embargo, emplea materiales deletéreos a la salud y, por ende, requiere de procedimientos específicos y de infraestructura y equipo especiales.
YC: El micrometodo fluorescente estandarizado, es una eficiente alternativa al método radioactivo, el cual requiere de costosos equipos, materiales e infraestructuras y de regulaciones especiales, así como del manejo de sustancias deletéreas a la salud, haciendo muy difícil de establecer su implementación en países en vías de desarrollo, que generalmente son los mas afectados por la malaria. Con nuestro método fluorescente es posible utilizar desde un lector de fluorescencia sencillo hasta uno más complejo. Es además un ensayo rápido, sensible, reproducible, fácil de interpretar e idealmente aplicado para el sreening de un numero grande de muestras para el desarrollo de antimaláricos.
Se espera que este método efectivo para medir la actividad antimalarica, el cual no utiliza isótopos radioactivos, estimulará los programas de descubrimientos de drogas antiplasmoidales en un número de países, en particular aquellos en donde esta enfermedad mortal representa un grave problema de salud publica.
Desdichadamente, en los países en vías de desarrollo las regulaciones tanto para la importación como para el uso y disposición de sustancias radioactivas generalmente no se encuentran bien establecidas, así como tampoco se cuenta con el equipo ni con las infraestructuras necesarias para su manipulación. Por esta razón aquellos países encuentran dificultosos la implementación y desarrollo de programas de descubrimientos de drogas antimalariales, limitando el acceso al talento científico y enfatizando así la necesidad de desarrollar técnicas costo-efectivas que eviten la utilización de radioisótopos. Sin embargo, existen alternativas al método radioactivo, las cuales incluyen métodos microscópicos y colorimétricos.
YC: Por una parte, el ensayo microscópico se basa en evaluación, al microscopio de luz, de la condición de los eritrocitos, el número y morfología del parásito intracelular, resultando una técnica lo suficientemente laboriosa como para considerarla apropiada para la evaluación de números elevados de muestras. El colorimétrico, por otro lado, está basado en la actividad enzimática del parásito; sin embargo, como el mismo nombre lo indica, puede ser un sistema no acordemente adecuado para el estudio de muestras de origen natural, ya que puede ser interferido por pigmentos presentes en muestras de origen natural, como lo son los extractos crudos de plantas, los cuales son frecuentemente utilizados como objeto de estudio en los programas de descubrimiento de sustancias activas.
YC: Tradicionalmente, la búsqueda de nuevos compuestos antimaláricos ha encontrado en los productos naturales una fuente promisoria. Estos productos naturales generalmente tienen como origen países con una alta biodiversidad, los cuales en su mayoría son países en vías de desarrollo y, al mismo tiempo, los más afectados por la malaria.
El método fluorescente que se ha estandarizado es idealmente apropiado para los programas de descubrimiento de compuestos activos contra la malaria, por lo que se espera que este método sea eficazmente implementado para tales programas, principalmente en aquellas naciones en vías de desarrollo.
YC: Este éxito significa un paso relevante en el campo de los programas de descubrimiento de compuestos activos contra la malaria en países en vías de desarrollo, sobre todo los más afectados por esta enfermedad. Para estos países, donde precisamente encontramos una alta biodiversidad, como es el caso de Panamá, representa una herramienta útil en el desarrollo de dichos programas, ya que les permitiría explotar de manera más eficiente y sostenible las riquezas inherentes a su natura.
YC: Las muestras podrían ser procesadas y analizadas en el mismo lugar de la recolecta, en vez de ser enviadas al exterior para su estudio, encontrándose así en una posición más ventajosa de la usual: además de obtener el producto crudo, las probabilidades de ganancias mejorarían si se presentara un compuesto ya caracterizado y que muestre actividad antimalárica interesante, lo que aumentaría a su vez el interés en la conservación de la biodiversidad.
Yolanda Corbett: Combate contra la malaria
El método fluorescente que se ha estandarizado es idealmente apropiado para los programas de descubrimiento de compuestos activos contra la malaria, por lo que se espera que este método sea eficazmente implementado para tales programas, principalmente en aquellas naciones en vías de desarrollo.