El gobierno de México convocó el vienes a la guerrilla indígena zapatista a sostener un encuentro directo para analizar el conflicto en el estado de Chiapas y atender el cultivo de drogas que se da en la "zona de conflicto", de fuerte influencia rebelde.
En conferencia de prensa, el coordinador oficial para el diálogo, Emilio Rabasa, dijo que las autoridades tienen evidencia de que existen cultivos de marihuana en "la llamada zona de conflicto y no puede renunciar a su obligación a destruirlos".
El pasado jueves, un operativo policíaco-militar localizó y destruyó decenas de sembradíos de marihuana en el poblado de Aldama, en Los Altos de Chiapas, donde existen bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyos miembros repudiaron agresivamente la presencia de los militares.
El senador Pablo Salazar del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI, casi 70 años en el poder) dijo que las declaraciones de Rabasa "más que propiciar canales para el díalogo al que reiteradamente convoca, polarizan el clima de confrontación con el EZLN y alejan cualquier posibilidad de negociación".
"Está claro que al comenzar de este nuevo año hay una nueva estrategia para desgastar al EZLN" y esta denuncia sobre su presunta relación con el narcotráfico "es parte de ella" y si el EZLN es un grupo de narcotraficantes "todos los miembros del congreso somos unos estúpidos porque elaboramos una ley que define muy bien a la guerrilla zapatista que se inconformó por causas justas", indicó.
Por su parte el diputado Gilberto López del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), descartó cualquier relación de los zapatistas con el narcotráfico. "Supongo que sí puede haber algún sembradío en comunidades aisladas porque la miseria de los indígenas los obliga a actuar con el narco", pero, aclaró, "no se puede decir que son zapatistas creo que esta es una acusación inducida por el gobierno federal, quizá hasta ellos (el gobierno) los sembraron".
Por su parte, la presidenta en turno de la Comisión de Concordia y Pacificación (Cocopa, legislativa y plural) Aurora Bazán, no descartó nuevos enfrentamientos y exigió restablecer las negociaciones de paz "porque con las declaraciones de Rabasa es posible que el gobierno justifique el envió de más tropas militares a la zona de conflicto".
En un comunicado, leído por Rabasa, el gobierno sostuvo que no desea que en el combate a las drogas "se produzcan conflictos con los pobladores de las comunidades que pudieran resultar en hechos violentos", además de que el Ejército mexicano no está en Chiapas para "atacar a la población civil o incluso los propios zapatistas".
Por ello, subrayó, "el gobierno convoca al EZLN, en forma directa y por conducto de la Cocopa, a sostener un encuentro a la brevedad posible para dialogar sobre el conflicto en Chiapas y además atender este problema de siembra de estupefacientes y darle solución".
El coordinador para el diálogo recordó que en Aldama fueron destruidos 58 plantíos de mariguana. Grupos de simpatizantes zapatistas atribuyen la propiedad de la droga a pobladores de la región simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI, en el poder).
Rabasa dijo que del 26 de diciembre al 5 de enero pasado, se han destruido en Chiapas 340 plantíos de marihguana, decomisado 374 kilogramos de cocaína y 3,5 gramos de goma de opio, así como 192 armas largas y 156 cortas, todo en el marco de la campaña permanente contra el tráfico, cultivo y comercialización de drogas.
Asimismo apuntó que los operativos en contra del narcotráfico continuarán, incluso en la "zona de conflito", por "eso estamos solicitando la colaboración".
Las negociaciones de paz entre le gobierno y el EZLN liderado por el subcomandante "Marcos" se encuentran suspendidas desde septiembre de 1996. El incidente de Aldama es el primero en que el cultivo de marihuana aparece en el horizonte del conflicto zapatista.