El principio de la responsabilidad internacional de proteger a la población civil, invocado por sus defensores para evitar la comisión de atrocidades, supone una amenaza para la soberanía nacional, afirmó hoy el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto.
El ex canciller nicaragüense fue el encargado de abrir una reunión del órgano de Naciones Unidas sobre la implementación del concepto de la "responsabilidad de proteger".
Este principio adoptado en la Cumbre Mundial de 2005 permite la intervención extranjera en un país en el que las autoridades son responsables o colaboran con la comisión de atrocidades, como el genocidio de Ruanda en 1994.
D'Escoto aseguró en su discurso que lo "principal y más importante" a la hora de afrontar situaciones graves es evitar socavar los pilares de la Carta de Naciones Unidas, que definió como la soberanía y la no intervención.
"Debilitar esos principios equivaldría a minar el sistema internacional, creado tras la trágica experiencia que condujo a la Segunda Guerra Mundial", advirtió.
D'Escoto señaló que el recuerdo del colonialismo "proporciona a los países en desarrollo razones sólidas para temer que loables motivos pueden terminar utilizándose, una vez más, para justificar intervenciones arbitrarias y selectivas contra países débiles".
Insistió en que "la responsabilidad de proteger" solamente puede hacerse realidad si se implementa con igualdad a todos los países y sirve para reforzar el cumplimiento del derecho internacional en todos los casos.
La invasión de Irak en 2003, encabezada por EE.UU., es un ejemplo de la falta de rendición de cuentas por parte de aquellos "que pudieran abusar del derecho que la responsabilidad de proteger daría a unas naciones para usar la fuerza contra otras".
"El poder del veto da por seguro que la doctrina no se aplicará a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, y ningún sistema de justicia puede ser legítimo si, deliberadamente, permite que se aplique de manera diferente", agregó.
D'Escoto se hizo acompañar en la reunión de hoy de otras personalidades escépticas con este principio, como el lingüista y activista político estadounidense Noam Chomsky.
Chomsky indicó que principios humanitarios como los invocados por los defensores de la responsabilidad de proteger han justificado a lo largo de la historia intervenciones imperialistas y agresiones externas.
"La responsabilidad de proteger no cambia la obligación legal de los Estados miembros de no emplear la fuerza, excepto cuando lo permite la Carta de Naciones Unidas", agregó.
El discurso del ex canciller sandinista contrastó con el informe que esta semana entregó a la Asamblea General el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que defendió el principio abrazado por la comunidad internacional en la cumbre de líderes mundiales que se celebró hace cuatro años en la sede de Naciones Unidas.
Ban instó en su discurso a "no ceder a aquellos que intentan cambiar el tema o intentan convertir los esfuerzos comunes para detener las peores atrocidades en la historia de la humanidad en disputas ideológicas, geográficas o económicas".